domingo, 27 de diciembre de 2009

Intelectuales e investigadores piden salvar Biblioteca Nacional



Fuente: ABC
URL: http://www.abc.com.py
País: Paraguay
25.12.2009

Investigadores locales se reunieron en la mañana del miércoles para ofrecer un brindis de homenaje a los funcionarios de la Biblioteca Nacional del Paraguay y para solidarizarse con la institución y la gestión de la directora, Zayda Caballero, quien recientemente dejó la dirección. Historiadores e investigadores como Juan Balsevich, Guillermo Mito Sequera, Carlos Villagra Marsal, Herib Caballero, entre otros, expresaron su apoyo a los funcionarios.

Los investigadores nacionales, en su visita a la Biblioteca Nacional, elevaron su solicitud a las autoridades nacionales para que tomen la causa de la Biblioteca Nacional, en este tiempo tan trascendental como es el de la conmemoración del Bicentenario de la Independencia Nacional.

“Este es un momento determinante, en que las instituciones culturales deben recibir un apoyo decidido. Esta es una encrucijada definitiva. La cultura debe ser uno de los pilares fundamentales de la Nación”, señaló el investigador Carlos Villagra.

Los intelectuales destacaron también la gran voluntad y valor del funcionariado de la Biblioteca, que a pesar de las carencias, siempre ofrecen un servicio impecable, poniendo todo el empeño para ayudar a los investigadores en su labor.

“Tenemos que pasar la barrera y mirar más lejos. No solo acceder a los recursos suficientes para conservar nuestra memoria impresa, sino apuntar hacia una institución moderna”, señaló por su parte Mito Sequera. La Directora General de Archivos, Bibliotecas y Museos, Alejandra Peña, quien fue invitada al acto, expresó su gran satisfacción por este gesto de los usuarios de la Biblioteca, ya que de esta forma se van sumando esfuerzos en lo que ella considera debería ser “una causa nacional”.

Si bien en la mañana fue recibida con felicidad la noticia que finalmente la directora Zayda Caballero cobró sus haberes atrasados –desde agosto de este año–, el problema del rubro sigue estando para el 2010. Una propuesta que se maneja a nivel de la dirección es presentar un pedido de ampliación presupuestaria para cubrir estas carencias.

La Biblioteca Nacional del Paraguay fue creada por ley el 21 de setiembre de 1887, y depende de la Dirección General de Archivos, Bibliotecas y Museos de la Secretaría Nacional de Cultura. Fue y es considerada por los estudiosos como un centro de investigación. Además de rescatar y preservar el caudal de información documental del patrimonio histórico y socio-cultural del país, organiza y coordina los procesos y servicios de información de la misma, para responder a cabalidad a las necesidades de información de los usuarios. Otro de los objetivos fundamentales de la Biblioteca Nacional es dar a conocer el acervo del patrimonio histórico a los habitantes de la República y a los extranjeros interesados en la historia del Paraguay.
Para conocer más sobre la Biblioteca Nacional, ingrese a http://www.bibliotecanacional.org/.

"Hay que aprovechar las nuevas tecnologías porque el papel no va a morir de repente"


Joaquín León, durante el homenaje recibido por Anabad. :: JUAN MARÍN



Fuente: La Rioja
URL: http://www.larioja.com
País: España
27.12.09

Por: V. SOTO | LOGROÑO.

La Biblioteca de la Universidad de La Rioja está íntimamente unida a la trayectoria de Joaquín León. Desde 1995, cuando se hizo cargo de la dirección de la entidad, hasta ahora, que ocupa la subdirección, León ha sido el responsable de muchos de los proyectos que han situado a la Biblioteca como uno de los referentes del saber en la comunidad.
El proyecto Dialnet, portal de Internet difusor de la producción científica en español, es uno de los hitos que jalonan la carrera de León. Esta semana, Anabad La Rioja (Asociación Española de Bibliotecarios, Archiveros, Arqueólogos, Museólogos y Documentalistas) le ha condecorado por su trayectoria.
- ¿Se encuentra suficientemente valorada actualmente la profesión de archiveros, bibliotecarios y documentalistas?
-Creo que en su justa medida. Personalmente, yo me siento bien valorado por mis usuarios y creo que en general los usuarios valoran nuestros servicios. Pero, al igual que en otros campos, en el seno de la profesión también se está planteando una crisis de identidad, derivada en parte por nuevas realidades como Internet. Es un nuevo reto que introduce cambios en estas profesiones: varía el trabajo diario, también debe cambiarse la formación... Pese a todo, soy optimista porque hay dos visiones: ver las nuevas tecnologías como una amenaza o asumirlas y explotar sus posibilidades. Yo apuesto por la segunda. Si en el pasado era casi imprescindible acudir a una biblioteca para obtener información, hoy en día los ciudadanos tienen mucha información a su disposición desde su casa. Pero esa realidad lo que hace es abrir nuevas oportunidades en nuestras profesiones.
- Se habla mucho de la muerte del papel. ¿Puede ocurrir?
- Creo que el soporte papel no va a morir repentinamente. El caso más sintomático es el de los libros. Cada vez se editan más títulos, aunque la tirada sea menor, así que esa denominada 'muerte' no va a ser inminente.
- Usted fue uno de los propulsores del proyecto Dialnet, que se ha convertido en el referente del mundo de la investigación mundial en español. ¿Se esperaba un éxito como el actual?
- Nunca esperas algo así. Llegar hasta donde Dialnet se encuentra actualmente era una utopía. Pero el proyecto de base era muy ambicioso, tanto que incluso ideamos aspectos que aún no se han desarrollado. Sobre todo queríamos dar respuesta a unos problemas concretos que entonces teníamos en nuestra biblioteca: difundir los contenidos de las revistas que se recibían y que las revistas españolas se usaran más. Pero al planificar el proyecto lo hicimos con una visión de futuro, marcando muchos objetivos que se han ido cumpliendo.
- ¿Cómo comenzó?
-Empezamos en el año 2000 con una pequeña base de datos bastante casera, pero que funcionó muy bien. Además, nos dimos cuenta de que en todas las bibliotecas existía un problema similar al que habíamos percibido en la Universidad de la Rioja, y es entonces cuando planteamos un proyecto ambicioso. Algunas bibliotecas más creyeron en el proyecto y, a partir de ahí, empezamos a darle forma. Una de las principales claves del éxito es que durante estos años todo el personal de la biblioteca se ha implicado con entusiasmo en una idea que no ha parado de crecer.
- Crecer y crecer hasta convertirse en un claro referente.
- Actualmente, tenemos más de medio millón de usuarios y creo que sólo en este año se han incrementado en unos 150.000. Se trata de un síntoma claro de que hay que ir con los tiempos. Bibliotecas como la de la UR, con todo su equipo, son un ejemplo de la apuesta por la innovación.
- ¿El objetivo del portal sigue siendo el mismo que al comienzo?
- Aunque he dejado de coordinar el proyecto, entiendo que se van a mantener los objetivos básicos, como la idea de que la producción científica hispana sea visible y que a través de Dialnet se puedan consultar documentos a texto completo. El proyecto es una herramienta de gran importancia en algunas disciplinas, sobre todo en las Humanidades y las Ciencias Sociales. En otras ramas científico-técnicas no jugamos un papel tan importante, aunque se han hecho esfuerzos concretos en el campo de las matemáticas. Además, hay que seguir creciendo. En la actualidad hay más de treinta universidades de España e Iberoamérica que participan en el proyecto. Hay que seguir creyendo en esa cooperación entre las bibliotecas y fomentarla con más proyectos que faciliten el acceso a la información a los usuarios.
- ¿Le preocupa que las nuevas tecnologías puedan hacer olvidar la necesidad de preservar lo antiguo?
- Esa facilidad que ofrecen las nuevas tecnologías nunca debe hacer olvidar la necesidad de preservar adecuadamente los documentos antiguos. Pero eso no está reñido con crear de bibliotecas digitales.
- Una iniciativa como la de 'Google Books', de recopilar libros y digitalizarlos, ha generado mucha polémica. ¿Por qué?
- Supongo que se le ha mirado con reticencia porque es una iniciativa privada. Ahora lo hace gratis y hay muchas instituciones, como la Complutense, que colaboran en el proyecto. Pero hay gente que piensa qué ocurrirá mañana, si habrá que pagar por los contenidos. Hay también otras muchas iniciativas públicas que están haciendo digitalizaciones de libros y hay ambiciosos proyectos como Europeana que tratan de dar unidad a algunas de estas iniciativas. Por el momento, Google está siendo el más ágil. Lo que no se cuestiona es la necesidad de una gran biblioteca virtual.
- ¿Cuál es el papel que deben afrontar los archivos?
- No es mi especialidad, pero está claro que tienen también grandes retos y grandes oportunidades. A veces se tiene la imagen de que los archivos son servicios que sólo miran al pasado, pero precisamente una importante labor de los archivos es velar por el futuro de las organizaciones en las que se encuentran, y en ese sentido es fundamental que se cuente con los archiveros en temas como la administración electrónica.

La biblioteca 2.0 del siglo XXI


Fuente: El Diario Vasco
URL: http://www.diariovasco.com
Fecha: 26.12.2009

Por: FÉLIX MORQUECHO

Los trabajadores de este servicio participarán el próximo año en un plan de formación digital avanzada

Hace muchos años que las bibliotecas dejaron de ser únicamente ordenados almacenes de libros para pasar a ofrecer nuevos servicios. Esta tendencia ha ido en aumento y mira a un futuro con muchas puertas abiertas. La biblioteca Juan San Martín estrenaba este año su página web y un blog. Además, su última reforma incorporaba enchufes a las mesas para facilitar la utilización de ordenadores portátiles y la dotación de conexión inalámbrica a internet (wifi) es una realidad desde hace tiempo.

Sin embargo, este tren no se detiene y para seguir en vanguardia, los trabajadores de la biblioteca participarán en un plan de formación digital avanzado que se desarrollará en 2010. Se trata de una iniciativa del Gobierno Vasco enmarcada en el Plan Euskadi en la Sociedad de la Información, y trata de formar a los empleados de las bibliotecas en tecnologías 2.0.

Los blogs, las redes sociales y todos los espacios de internet que permiten una respuesta o una interacción son ámbitos que abarca este plan. «Se trata de que las bibliotecas no nos quedemos atrás», explica la responsable de la biblioteca municipal Juan San Martín, Eva Alberdi. Redes sociales, publicación en internet, creación de contenidos multimedia o creación de materiales con calidad para imprimir son algunos de los campos que abarcará esta formación.

El Ayuntamiento de Eibar ya se ha comprometido a participar en esta iniciativa. Sin embargo, la ampliación de instalaciones que ha vivido la biblioteca en los últimos años hace que las seis personas que trabajan en ella sean poco prescindibles. Por eso, ahora están a la espera de ver horarios y organización de este plan de formación para tratar de que todos los trabajadores puedan acceder a una formación que se canalizará a través de los centros Kzgunea, desde el próximo mes de febrero.

Web, blog y guías de lectura

El compromiso que se adquiere con este plan de formación incluye también la realización de un proyecto que ponga en práctica la materia desarrollada. Un blog infantil o un taller de escritura son algunas de las ideas que se plantean, pero que no se decantarán definitivamente hasta que no se lleve a cabo la formación.

La utilización de las nuevas tecnologías desde la biblioteca ubicada en Portalea no es nueva. Así, álbumes virtuales como 'Flickr' se emplean para el almacenamiento de fotografías. Otro caso es el de la página web de la biblioteca (www.bibliotecaspublicas.es/eibar) que registra cerca de 2.500 visitas desde su puesta en marcha en octubre de este año. En las mismas fechas se activaba un blog que ha recibido 665 visitas en euskara (eibarkoliburutegia.blogspot.com/) y 305 en castellano (bibliotecaeibar.blogspot.com). Además se han empleado estas plataformas para la publicación de guías de lectura, con un menor gasto que la publicación en papel.

El uso de las nuevas tecnologías en la biblioteca ha variado también entre los usuarios, dependiendo de la edad. «Se percibe una brecha. Generalmente las personas mayores de 40 años no atienden a servicios que se ofrecen a través de internet, aunque puedan ser más cómodos. Sin embargo, entre los jóvenes es algo común, recibimos consultas, etcétera», señala Alberdi. Para ello, se ha incorporado a la página web una guía que explica cómo buscar un libro y reservarlo para su recogida en la biblioteca.

Algo que en un principio llama la atención es que el uso de internet en los ordenadores que hay en la biblioteca es un servicio que tiende a bajar. Sin embargo, el empleo de ordenadores particulares en las mesas de consulta es algo frecuente. La dotación de conexión inalámbrica a internet ha popularizado el uso de portátiles. «Poner tomas para enchufes en las mesas fue un acierto, porque era algo que antes de la reforma ya nos comenzaban a pedir», recuerda.

¿Qué sería de nuestra vida sin Facebook, YouTube y Twitter?




Fuente: El Universal
URL: http://www.eluniversal.com.mx
26.12.2009


La primera década de Internet del nuevo siglo mantiene a Google en la cima y da cuenta del auge de las redes sociales, que se han vuelto imprescindibles para mucha gente

Por: HILDA GARCÍA

Hace 10 años no parecía fácil comprar boletos de avión a través de Internet, tampoco resultaba sencillo poder localizar a algún compañero de la Universidad aunque los googleara, menos creíble resultaba que pudiéramos leer un libro en tinta electrónica. Hoy todo esto es posible.

Tan sólo en una década hemos visto el impacto de las redes sociales como Twitter o de Facebook en nuestras vidas cotidianas, en el periodismo y hasta en fenómenos sociales. Hemos sido testigos del surgimiento de una estrella de la canción con el video de Susan Boyle en Youtube, el más visto en la historia de esta herramienta con más de 100 millones de visitas en tan sólo 10 días.

Durante estos dos lustros hemos visto también el desarrollo de los anuncios por palabras claves en Google, la evolución de los anuncios clasificados a través de Craiglist, el surgimiento del I Pod y del I phone, de la Blackberry y del Kindle para leer nuestros libros.

Las imágenes del Tsunami en Tailandia, los testimonios del atentado en Londres, la elección de Barak Obama o la caída de Napster, son otros de los muchos eventos ocurridos durante los últimos diez años que podemos relacionar con la industria del Internet. Y de la mano de estos cambios también, la revista Time nombró a la palabra “Tú” como el personaje del año en su reportaje del 2006. En su artículo consideraba que el usuario de Internet tenía el control sobre los contenidos de la Red. De esta forma podemos ver que pasamos de la caída de las empresas punto com en el 2000 al auge de las redes sociales en el 2009.

La interacción a pleno

“El cambio más trascendental en estos 10 años fue el paso de la Web inicial, unidireccional, donde el usuario la utilizaba para informarse y buscar (con resultados hasta imprecisos), a la actual Web 2.0 donde los usuarios participan muy activamente, dice Martín Moreyra, director de Contenidos digitales.

El último estudio de la firma Nielsen señala en su edición online que los blogs y las redes sociales “están creciendo dos veces más rápido que cualquiera de los otros cuatro sectores más desarrollados de Internet (buscadores, portales, descarga de software y correos).

De acuerdo con el informe, tres de cada 10 personas de los mercados analizados por la consultora utilizan Facebook, mientras que uno de cada 11 minutos en la Web son empleados en las redes sociales y los blogs. Además, Nielsen Online destaca que las audiencias de las redes sociales y los blogs son cada vez más diversas: la franja que más creció fue la de los 35-49 años.

El reporte, además, asegura que dos de cada tres usuarios de Internet visitan redes sociales más que sitios de e-mail y que se comunican vía blog dejando mensajes y comentarios.

“Con los blogs y las redes sociales, ambientes comunicativos emblemáticos de Internet 2.0, los emisores transitaron a la condición de prosumidores, descubriendo nuevas prácticas sociales en Internet. La twittósfera, la blogósfera y las redes sociales multiplican las posibilidades de sociabilidad de los usuarios de Internet, derivándose nuevas prácticas de consumo cultural y entretenimiento que restan tiempo de exposición a los medios convencionales. El usuario de Internet 2.0 se reconoce como productor de información y no se limita a aceptar la información que circula en Internet”, dice Octavio Islas, Director de Proyecto Internet-Cátedra de Comunicación Digital Estratégica del Tecnológico de Monterrey, Estado de México.

Cómo empezó la década

La década comenzó para el desarrollo de Internet con la fusión de la empresa de medios más grande del mundo y una compañía de acceso a la red.

El 10 de enero del 2000 fue una fecha histórica para las telecomunicaciones. La compañía America Online (AOL) compraba al gigante Time Warner. Se dice que a partir de este momento surge la producción multimedia, pues al distribuir sus contenidos por Internet, Time Warner utilizaba diferentes plataformas para distribuir música, fotografías, videos, trailers de películas, juegos y textos. Comenzaba así una década de expansión, una época en la que hubo una fuerza disruptiva en los medios de comunicación y en la manera como nos informamos y relacionamos.

“De ser una herramienta de consulta y comunicación básica utilizada por los early adopters y por la juventud inicialmente, Internet se ha constituido en un medio masivo. El ser humano se ha vuelto más ermitaño; sus canales de comunicación han migrado del teléfono y encuentros personales hacia SMS, e-mail y chats; en países tercermundistas como el nuestro la inseguridad también ha llevado a aceptar por los padres esta conducta no-relacionista de los adolescentes donde sus juegos pasaron de los lugares abiertos, hacia las consolas de juegos”, dice Moreyra, quien también trabajó como director de contenidos editoriales en el servicio de America Online México y Argentina.

Para Alberto Arévalo, director regional de Google para América Latina, la gran estrella de la década es, sin duda Internet por sí mismo. “Es una herramienta a través de la cual la gente estudia, compra, trabaja y se relaciona con amigos y hasta encuentra viejos amigos”.

Uno de los principales actores en la vida cotidiana de los internautas es Google. Desde su correo electrónico de gran capacidad de almacenamiento, conocido como Gmail, hasta el nuevo servicio de Street View, sus herramientas son usadas en el día a día en la red.

Alberto Arévalo, dice que son los usuarios los que deberían opinar sobre los servicios gratuitos en la red, no obstante lo cual considera a Google “una empresa definitivamente vinculada y relacionada con Internet, lo que provoca que cualquier cosa que ocurra en Internet repercute en Google”.

En el caso de México, dice el director de Google para América Latina, es importante aumentar el crecimiento de esta industria. “Internet debería crecer más por el tamaño de la economía mexicana. La cantidad de internautas en México es un mercado fuerte para la publicidad online, que es nuestro principal recurso de ganancias. México, por ejemplo, es uno de los seis países que más utiliza el servicio de Youtube.com”.

De una manera menos optimista se expresa Alonso Carral Cuevas, quien fuera director de Compuserve en México, primera empresa que dio el servicio de acceso a Internet en nuestro país.

El fenómeno de Twitter

Ha habido muchos cambios en el mundo de la Red durante estos 10 años y desde la entrada de Internet a México, pensé que “ser haría mayor y mejor uso del que se le da a esta herramienta. En proporción a otros países en América Latina y el resto del mundo, siento lento el proceso, dice Carral Cuevas.

Hace tres años no nos hubiésemos imaginado tener conversaciones y hasta movimientos sociales a través de mensajes de tan solo 140 caracteres.

La herramienta de microblogging, conocida como Twitter es la última innovación de esta década.

En Irán, durante las elecciones del 8 de junio del 2009, Twitter jugó un rol político. El descontento de los ciudadanos por los resultados que daban la victoria a Mahmud Ahmadinejad se hizo notorio en las redes sociales, los blogs y el mismo Twitter. Una vez que los periodistas fueron censurados y se les retiraron las credenciales para ejercer su labor, la información comenzó a documentarse en Twitter con las etiquetas #IranElection y #Iranvote. Los ciudadanos encontraron en la red social el canal por el cual informarse y movilizarse.

En el caso mexicano hay aún pocos “tuiteros” en proporción al número de 32 millones en todo el mundo. Sin embargo, reproduciendo el movimiento venezolano de “InternetPrioritario, se manifestaron bajo el uso de la etiqueta #internetNecesario.

En octubre de este año, Alejandro Pisanty, catedrático y presidente de la Sociedad Internet de México, rechazó en un blog los impuestos al uso de las telecomunicaciones que analizaba el Congreso mexicano.

“Internet, como una necesidad básica y creciente, implica no dificultar ni encarecer el acceso sino todo lo contrario, facilitarlo e impulsarlo”, escribió.

Días después, el presidente del Senado, Carlos Navarrete, recibió a los activistas de #InternetNecesario para escuchar sus argumentos contra el impuesto. Sin embargo, y a pesar de que el movimiento fue registrado en páginas de los diarios nacionales, no es visto por todos como un espacio de debate crítico que genere cambios reales.

“El comercio electrónico no ha despegado y no he visto ningún sitio con suficiente polémica social o política que una a los mexicanos en propuestas comunes. Triste, nos falta cohesión social alrededor de este medio incensurable para generar cambios reales. Es una herramienta que nos ha probado inmaduros, irresponsables y merecedores de la situación en la que actualmente vivimos”, sostiene Carral Cuevas.

De acuerdo con el catedrático del Tecnológico de Monterrey, Octavio Islas, la próxima década se caracterizará por las “nuevas aplicaciones y nuevos ambientes comunicativos. Se eliminarán los teclados, se habrá consolidado un nuevo mercado de libros digitales con dispositivos mucho más avanzados, los metabuscadores serán más inteligentes y los idiomas no serán ningún impedimento para la comunicación de las personas”.

Mientras que para Alberto Arévalo, de Google, será una década de mucha inventiva, “pues la investigación tecnológica es como los tiburones, si no se mueve, se muere”, manifestó.

Balance de la web 2.0




Fuente: Cinco Días
URL: www.cincodias.com
28/12/2009


Por: Enrique Bonsón

Desde su utilización generalizada a partir de la segunda mitad de los noventa, internet ha constituido un medio ideal para la difusión masiva de información corporativa. Ya en 2002, la Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas (AECA) publicaba su Código de Buenas Prácticas para la Divulgación de Información Financiera en Internet en un primer intento de establecer pautas de comportamiento apropiadas en lo que hasta la fecha constituía una práctica voluntaria de algunas empresas. Posteriormente, la Ley 26/2003 introdujo importantes medidas de fomento de la transparencia, como el informe de Gobierno Corporativo y la obligatoriedad de disponer de una página web corporativa con un contenido informativo mínimo. Por último, la Circular 1/2004 de la Comisión Nacional del Mercado de Valores estableció los modelos para dicho informe, y los aspectos legales y técnicos del contenido mínimo de la web corporativa. Desde entonces todas las empresas españolas cotizadas publican su información corporativa en su sitio web y AECA, con su premio a la Empresa Española con Mejor Información Financiera en Internet, que en 2009 alcanzó su octava edición, reconoce anualmente el esfuerzo desarrollado en este sentido.

Después de ocho años de fomento de buenas prácticas y seis de regulación de la información corporativa digital, la pregunta que nos formulamos es la siguiente: ¿podría la tecnología, en su estado actual, ayudarnos a alcanzar mayores niveles de transparencia corporativa?

Para dar respuesta a esta pregunta tenemos que adentrarnos en la web social o web 2.0, término acuñado por Tim O'Reilly, que se refiere a una segunda generación web basada en comunidades de usuarios, cuyo uso está orientado a la interacción, la colaboración y el intercambio de información entre sus miembros, es decir, hacia una web plenamente participativa. Esta participación se refiere no sólo a los seres humanos sino también a las aplicaciones de software que son capaces de comunicarse entre sí mediante las denominadas API (Application Programming Interfaces). La participación se organiza en torno al denominado software social o social media entre cuyas aplicaciones más conocidas se encuentran las siguientes: blogs, comunidades online, lectores de noticias (Netvibes, Google Reader), marcadores sociales (Delicious, Digg), microblogging (Twitter), redes sociales (Facebook, LinkedIn, MySpace) o sitios para compartir documentos (Docstoc, Slideshare), fotos (Flickr) o vídeos (Youtube). Con estos servicios, los usuarios pueden publicar, compartir y comentar textos, imágenes, vídeos, documentos, etc., de manera instantánea y sin conocimientos técnicos. Adicionalmente, la web 2.0 ofrece una serie de innovaciones tecnológicas que permiten compartir información entre aplicaciones y la incrustación (Embedding), redistribución (Share this) o sindicación (Atom, RSS) de contenidos.

Todas estas herramientas de la web 2.0 van a generar nuevos canales de comunicación corporativa que, al estar abiertos a la participación de los diversos grupos de interés, dejarían de ser unidireccionales y contribuirían a alcanzar mayores niveles de transparencia informativa. En estos canales, los ejecutivos de la compañía podrían dar su opinión sobre los temas que considerasen relevantes, en consonancia con sus líneas estratégicas, tales como la sostenibilidad medioambiental, la responsabilidad social, la transparencia en el gobierno corporativo, la innovación, etc., y los usuarios de los mismos podrían hacer sus apreciaciones y expresar sus comentarios sobre los temas abiertos. Además, los departamentos de Comunicación de las empresas deberían tener en cuenta la posibilidad de que sus stakeholders puedan estar conversando colectivamente en la red no sólo sobre sus productos y servicios sino también acerca de la credibilidad de sus políticas de acción social o medioambientales publicadas en sus informes de Responsabilidad Social Corporativa, por lo que a sus funciones habituales deberían añadir las de identificar los foros (blogs, redes, grupos de discusión) en los que se discuta sobre la empresa y participar en tales discusiones o aportar información adicional. Por último, la habilitación de funcionalidades de incrustación, redistribución y sindicación de contenidos en la página web corporativa también contribuiría a una mayor y más inmediata expansión de la información a través de las distintas redes a las que pertenezcan los usuarios al simplificarles absolutamente la tarea.

Enrique Bonsón. Presidente de la Comisión de Nuevas Tecnologías y Contabilidad de AECA y Catedrático de la Universidad de Huelva

Profesionales en el tratamiento de la información buscan un colegio profesional




Fuente: Cinco Días
País: España
URL: www.cincodias.com
27/12/2009

La iniciativa afecta a documentalistas, bibliotecarios y archiveros.

Por: G. Montesinos

La transposición de la Directiva de Servicios afecta de lleno a los colegios profesionales. Coincidiendo con ello, un amplio colectivo de documentalistas, bibliotecarios y archiveros abogan por la colegiación. Llevan más de dos años en el empeño y mediante una plataforma intentan divulgar el proyecto.

"Nuestra disciplina tiene un papel central en el ámbito de las tecnologías de la información y en la consecución del objetivo de hacer realidad la sociedad de la información y del conocimiento en el principio de lo que se mantenía en la Estrategia de Lisboa para 2010", señala Juan Miguel Olry, documentalista de Cremades y uno de los impulsores del proyecto. En Madrid existen 9.000 profesionales con una realidad laboral dispar. La propuesta de Madrid es el reflejo de lo ocurrido en otras tantas comunidades autónomas, con un digno precedente en el colegio catalán, Col.legi Oficial de Bibliotecaris-Documentalistes de Catalunya.

A éste se debe el fijar el salario orientativo que un gestor de la información debería percibir. En este caso no se trataba de fijar unos honorarios como censura la ley ómnibus sino de establecer una retribución digna a un trabajo técnico y de expertos.

Son las nuevas profesiones las que requieren colegiarse para tener entidad y cohesión en tiempos de turbulencias laborales como es el reciente caso del Colegio de Ingenieros Técnicos. Los profesionales en el tratamiento de la información de Madrid, documentalistas, archiveros y bibliotecarios, valoran esta opción como forma de adaptarse a los nuevos tiempos. Para Mónica Caballo, una de las cabezas visibles del proyecto, se debe: "potenciar la importancia del trabajo del profesional de la información en la empresa, la Administración y en la sociedad en general multiplicando su visibilidad".

Por su parte, Elisa Prieto, documentalista del despacho Elizaburo, y otra de las fundadoras de la iniciativa señala: "Hay que trabajar por el cumplimiento de unas normas deontológicas y profesionales de cara a la sociedad". Restan doce meses desde la aprobación de la ley para que los colegios redefinan su función. Un periodo de tiempo que se antoja vital para este colectivo.

La Unión Europea prepara un registro digital común de derechos de autor




Fuente: La Vanguardia
URL: http://www.lavanguardia.es
País: España
28/12/2009

Por: Beatriz Navarro

El directorio paneuropeo facilitaría a los creadores cobrar los ingresos por descargas | En el tema de las licencias paneuropeas de explotación, la UE empezaría por obras huérfanas o agotadas | En la digitalización de libros, Google lleva cinco años y diez millones de obras de ventaja a Europa

La Unión Europea ha dado muy pocos pasos en las arenas movedizas de los derechos de autor en la era digital, regulados todavía por 27 legislaciones diferentes, una por país, lo que complica enormemente cualquier iniciativa para digitalizar fondos culturales y publicarlos en internet. Incluso la flamante Europeana, la biblioteca digital europea, tuvo que ver como uno de sus colaboradores en Francia retiraba de la red parte de sus contenidos porque sólo estaba autorizado a facilitarlos a usuarios de ese país...

Por esa razón, el año 2010 promete ser más rico en iniciativas legislativas en el terreno del libro digital. De entrada, tras consultar a editores, bibliotecas, autores y consumidores, la Comisión Europea prevé empezar por crear un registro común de derechos de autor, aunque tenga que basarse en licencias con plazos distintos en función del país en el que estén registradas. Pese a estas limitaciones, este directorio paneuropeo facilitaría a los propietarios de los derechos el cobro de los ingresos por las descargas de sus obras. En cuanto a las licencias paneuropeas de explotación, Bruselas trabaja sobre la pista de empezar por las obras huérfanas (sin un propietario claro de sus derechos) y por aquellas que se hallan agotadas, que en principio serían menos conflictivas que las que todavía están siendo explotadas comercialmente.

Las propuestas están irónicamente faltas de autor, ya que la nueva comisaria de Sociedad de la Información, Neelie Kroes, no asumirá el puesto hasta febrero. El modelo, en principio, sería el criticado acuerdo entre Google Books y la Asociación de Autores Americanos. Previo pago de 125 millones de dólares, ese pacto puso fin a años de enfrentamiento entre las partes y despejó del camino de la empresa estadounidense el espinoso asunto de los derechos de autor de la versión digital de libros protegidos por leyes de propiedad intelectual.

Google Books lleva cinco años de ventaja a Europa y alrededor de diez millones de libros digitalizados gracias a una inversión cuyo coste ni el buscador de internet más potente del mundo conoce ni los responsables de la empresa quieren tampoco aclarar a la prensa. El público de Estados Unidos es el beneficiario directo por el acuerdo, ya que abre la puerta a la digitalización no sólo de obras previas al año 1923 (que son de dominio público según la ley estadounidense), agotadas o huérfanas, sino a libros todavía protegidos y explotados comercialmente. Google Books ha trabajado con 30 bibliotecas de todo el mundo. De ellas, siete son europeas y dos españolas (la Biblioteca de Catalunya y la de la Universidad Complutense de Madrid). Son de las pocas instituciones europeas que han decidido no cerrarse puertas y trabajar a varias bandas en la difusión de contenidos a través de internet.

En los últimos años se han multiplicado los intentos de competir con Google: la Unión Europea ha lanzado Europeana, pero sólo con contenidos de dominio público; el Gobierno alemán, Libreka; la Biblioteca Nacional francesa, Gallica... Incluso Francia, uno de los países que más desconfían de las intenciones de Google, cree que es necesario "salir de esta confrontación estéril y peligrosa entre, por un lado, Google y, por otro, la dispersión de las respuestas europeas", como afirmó su ministro de Cultura, Frédéric Mitterrand, en el último Consejo de Ministros de Cultura europeos.

En ese encuentro se decidió poner en marcha un grupo de sabios que prepare un marco común para posibles acuerdos entre instituciones culturales públicas y el sector privado (en esencia, Google, aunque otros rivales como Amazon y Microsoft se han unido en la llamada Open Book Alliance para hacerle frente). La Comisión Europea es una firme partidaria de esta fórmula. Cree que evitará que los contenidos culturales europeos cojan polvo en las bibliotecas mientras los de Estados Unidos copan internet, y que la Unión Europea deje pasar el que promete ser un lucrativo mercado. La presidencia española de la UE se encargará de poner en marcha el comité de sabios sobre el libro electrónico el próximo año.

Por un libro universal




Fuente: El País
País: España
URL: http://www.elpais.com
24/12/2009

Los textos en soporte digital plantean a editores y libreros el problema de cómo impedir que, al igual que ocurre ya con la música y el cine, el público los consiga gratis. Lectores y autores pueden salir beneficiados

Por: JAVIER CALVO

Asistimos estos días a la enésima versión de un enfrentamiento clásico: por un lado, la orientación democrática de la mayoría de innovaciones en el terreno de la comunicación digital. Por otro, el inevitable movimiento de actores empresariales y políticos para restringir el alcance de las nuevas tecnologías y ponerlas a rendir beneficios. Este antagonismo, que se ha instalado en el centro del debate de la cultura al convertirse Internet en uno de los principales medios de transmisión cultural, ya ha zarandeado violentamente el cine y la música y ahora alcanza al libro.

La autoedición digital, sea comercial o gratuita, es una de las opciones más interesantes

El presente artículo defiende que el actual sistema de implantación del libro electrónico no es solamente una transición del papel al soporte digital, sino básicamente una extensión del modelo tradicional de edición. Una extensión insostenible y en última instancia perjudicial para el autor y el lector. La meta para la nueva década, en mi opinión, debe ser la distribución gratuita del libro por Internet. Y por una vez, lo ideal es también lo que tiene más números de ir a suceder.

¿Cuál es el modelo actual de implantación del libro electrónico? En Estados Unidos, el primer país donde se han comercializado de forma masiva los libros electrónicos, las grandes editoriales dan la opción de comprar sus novedades y parte de su catálogo en formato digital a través de tiendas online (principalmente, Amazon y Barnes & Noble). Existen dos aparatos lectores (el Kindle de Amazon y el Reader de Sony) que se están vendiendo bien. Aunque todo el mundo se guarda bastante sus cifras, Amazon anunció que en 2009, de todos sus libros que se comercializaban simultáneamente en papel y en formato electrónico, el libro electrónico ya alcanzaba el 10% de las ventas y este porcentaje estaba subiendo muy deprisa. Para quienes ya usamos lectores de e-books, es evidente por qué. El libro electrónico es mucho más barato, gratuito en el caso de las obras libres de derechos (que abarcan todo el canon literario previo al siglo XX); permite la adquisición inmediata, elimina problemas de espacio y, pese a que alguno vaya a levantar la ceja, es más cómodo y manejable que un libro.

Ahora bien: como es obvio, todo este montaje, del que se benefician principalmente tiendas online y editoriales, depende de que la gente no pueda conseguir el libro gratis. El mismo dilema que afrontan la música y el cine. Para evitar que el usuario obtenga el libro sin pagar existe la llamada Gestión de Derechos Digitales (DRM, por las siglas inglesas) destinada a restringir la circulación de la obra en formato digital y a evitar que ésta pueda ser copiada, impresa o compartida. El mecanismo de DRM que se usa en la actualidad para el libro electrónico es el algoritmo anticopia, que permite que un libro comprado solamente pueda ser usado por un número restringido de usuarios (de uno a cinco, dependiendo del título).

Este mecanismo ya está desfasado, y han aparecido varios métodos para eludirlo, desde localizar el algoritmo de protección y anularlo hasta otros más pedestres como pasar el e-book por un escáner fotográfico y generar una copia digital-físico-digital. El próximo sistema de DRM que se investiga es la llamada huella digital, que consiste en insertar en los contenidos del libro un conjunto de bits (marca de agua digital) que contienen información del comprador, lo cual permite detectar al responsable de la copia ilegal. No hay duda de que el nuevo sistema se mostrará eficaz durante unos meses, pero en la práctica todos los sistemas de DRM que se han usado ampliamente han sido derrotados cuando se los ha desplegado a bastantes consumidores.

No hay duda de que esa insostenibilidad "estructural" del modelo editorial tradicional aplicado al e-book es una mala noticia para editoriales y grandes librerías, que ya deben de estar temblando al pensar en el dinero que perderán cuando la gente se descargue gratis el nuevo Dan Brown. Su gran preocupación no son los "derechos de autor", obviamente: la gratuidad favorece el consumo y eso interesa al autor. Son los beneficios de sus accionistas lo que peligra. Los empresarios tienen tanto miedo a que la gente acceda a los libros gratis que están generando situaciones grotescas: varios grupos editoriales americanos, por ejemplo, ya han declarado una guerra contra las bibliotecas públicas para que éstas limiten al máximo el préstamo de e-books, presionando, por ejemplo, para impedir las lecturas simultáneas. Una idiotez diametralmente opuesta a la idea de biblioteca pública.

A quien realmente beneficia la insostenibilidad del modelo editorial es a los lectores y a los autores: la extensión natural de la piratería tiene que favorecer un modelo alternativo al que ofrecen las editoriales actuales. Sin las cortapisas que imponen el DRM y su legislación asociada, autor y lector tienen la oportunidad de adentrarse en una nueva era delimitada por los horizontes ideales de la distribución universal y el acceso universal. (Algo que, como he mencionado, ya es una posibilidad efectiva en el caso de los "clásicos" libres de derechos). La auto-edición digital, ya sea comercial o gratuita, es una de las opciones más atractivas.

En su página web, el escritor José Antonio Millán calculaba recientemente que un autor que editara y comercializara él mismo sus libros electrónicos desde su sitio web obtendría algo más del 75% de lo que pagara el comprador, tras asumir los costes del alojamiento, el ancho de banda y la pasarela de pago y pagar al proveedor de formatos. (La autoedición, claro, implica renunciar al célebre anticipo). Por el contrario, una obra electrónica de las que se comercializan hoy bajo formato protegido reparte un 10% de beneficios para el editor, 10% para el agente, 10% para el proveedor del formato y 40% para la tienda online.

Por supuesto, construir un sitio web que permita descargar e-books no es sencillo: hacen falta una pasarela de pago seguro y una recomposición completa del dominio en https que asocien pasarela de pago y descargas, además del coste del alojamiento y del ancho de banda. En caso de considerarse la autoedición comercial, esto obligaría a los autores a asociarse para constituir pequeñas tiendas online. Dichas tiendas, en última instancia, estarían expuestas al mismo riesgo de copia por parte del usuario que las grandes librerías, lo cual, si se buscara la sostenibilidad económica, obligaría a ofrecer la descarga gratuita y obtener ingresos por otras vías: desde la publicidad en el sitio web o dentro del contenido del libro hasta el evento en directo.

Siguiendo el modelo del músico, el evento en directo (lectura o performance, a menudo en el marco de un festival) se presenta como alternativa viable al descenso de ingresos por ventas. Aun así, este nuevo modelo no se libra de otros dos problemas tradicionales de la auto-edición, que a los editores tradicionales les encanta señalar como infranqueables: la promoción y el marketing. El horizonte que propongo pasaría por combinar conceptos como la gira promocional, el uso de agencias de relaciones públicas especializadas y las distintas técnicas de marketing viral, obligando al escritor que quiera darse a conocer a asumir varias funciones del empresario.

Ya hay muchas organizaciones, algunas tan grandes como Electronic Fronter Foundation o Free Software Foundation, que combaten el DRM y abogan por el nuevo modelo de comunicación cultural libre. Pero tenemos que ser los creadores quienes empecemos a mover ficha. No vamos a cambiar el mundo de la noche a la mañana, pero no hay duda de que un panorama donde los lectores tengan acceso libre y gratuito a los libros es el modelo deseable, y vale la pena trabajar en esa dirección. La tecnología lo permite, en el marco de una serie de prácticas que devuelven cierto control al artista y que ya están teniendo precedentes apasionantes en experiencias de autogestión en el mundo audiovisual.

Javier Calvo es escritor. Su última novela publicada es Mundo maravilloso (Mondadori).

Al libro digital le cuesta arrancar


Fuente: Diario Sur
País: España
URL: http://www.diariosur.es/
27.12.09

El lector se resiste a un mercado aún incipiente. El precio y la falta de contenidos frenan la demanda

Por: MARINA MARTÍNEZ

SU olor es inconfundible. Y no es a café ni a perfume, sino el que desprende el papel. El que se acumula en los estantes de las librerías esperando nuevo dueño. Allí han convivido durante siglos y allí piensan seguir haciéndolo mucho tiempo más. A pesar de que las nuevas tecnologías acechan. El 'peligro' está en un pequeño dispositivo de bolsillo en el que las novelas se leen a través de una pantalla. Es lo que se conoce como 'eReader' o lector de libros electrónicos, un novedoso formato que, como su propio nombre indica, se 'alimenta' de tinta electrónica. Una tecnología que apenas emite luz que moleste a los ojos y que consume poca energía. Además, su autonomía, puede ser muy alta, entre 8.000 y 10.000 páginas por carga de la batería.

En ella confía un sector que nació en los años ochenta, cuando los dispositivos eran más parecidos a agendas electrónicas que a los lectores de hoy. Y es que las previsiones apuntan a un crecimiento a partir del próximo año. De momento, aún hay cierto escepticismo en torno a lo que se presumía como el 'regalo estrella' de las navidades. En realidad, según el presidente de la Federación Andaluza de Libreros, Juan Manuel Cruz (de la librería malagueña Rayuela), «el libro en papel sigue siendo la gran estrella, muy por encima de otros formatos; esa es la realidad palpable».

Por ahora, el lector parece que se resiste a lanzarse al libro electrónico. Su elevado precio y un catálogo poco atractivo e insuficiente no le convencen. No en vano, el más barato ronda los 200 euros «y la crisis aprieta», advierte el director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), Antonio María Ávila, quien asegura que por ahora «no hay gran demanda». Una prueba es la encuesta realizada por The Cocktail Analysis, en la que más de la mitad de los internautas entrevistados muestra interés el libro electrónico, pero se retracta de adquirirlo por el precio. Según el sondeo, no estarían dispuestos a pagar más de 70 euros.

A juicio de Ávila, este formato resulta aún «muy caro y ofrece pocas prestaciones». En la misma línea se sitúa el responsable del lanzamiento del 'reader' de Sony para España, Jorge Gallego: «Se trata de un mercado muy joven, que todavía llega únicamente a los usuarios más interesados en la tecnología». Como puntualiza, «la demanda todavía es limitada y se habla de unas ventas de alrededor de 60.000 unidades este año».

En general, tanto editores como libreros coinciden en que la falta de títulos son un freno importante. Por el momento, aún es difícil encontrar novedades editoriales en un espacio acaparado principalmente por las obras de referencia y del ámbito jurídico. «Si no se venden más dispositivos de lectura es por la falta de contenidos; tenemos constancia de que se comprarían muchos más si hubiera más títulos a la venta», advierten desde Leer-e, primera empresa que lanzó en España los dispositivos de lectura con tinta electrónica.

Porque, una vez adquirido el 'eReader' o 'eBook' -como también se le llama, aunque en realidad se refiere al libro propiamente dicho y no al soporte-, los contenidos van a gusto del consumidor. Se trata de archivos digitales en diferentes formatos -algunos universales, como el pdf- y otros específicos de cada dispositivo, que se compran a través de Internet y se guardan en la memoria del 'eBook' -actualmente, el más extendido y el que mejor se adapta a todos los modelos es el epub-.

Según la encuesta de The Cocktail Analysis, citada anteriormente, el 92 por ciento de los usuarios optaría por la novela. Sin embargo, los 'best sellers' todavía no se han subido al carro, como recuerda Jorge Gallego. Lo que sí se puede leer ya en pantalla son muchos clásicos. Ahí está, por ejemplo, la Biblioteca Digital Hispánica -dependiente de la Biblioteca Nacional-, cuya web permite adquirir obras en castellano gracias a la colaboración de más de noventa editoriales. En total son ya 630 clásicos, aunque la idea es superar los 1.300, a medida que vayan incorporándose otras editoriales.

Junto a la web, el Ministerio de Cultura pretende dar un impulso al libro electrónico al equipararlo con el de papel mediante la rebaja del IVA del 16 al 4 por ciento, el mismo porcentaje que grava los libros tradicionales. Un paso más para universalizar un sector que el año pasado editó en España 8.447 libros electrónicos frente a los 255,5 millones de libros en papel (casi 76.000 títulos), según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Salta a la vista. Las editoriales no las tienen todas consigo. Firmas como Anagrama o Tusquets aún desconfían del nuevo formato, aunque otras ya empiezan a ponerse las pilas como Planeta, la malagueña Arguval o la sevillana Algaida, que ya permiten descargar medio centenar de títulos a través del portal de la Asociación de Editores de Andalucía, www.biblioandalucia.com). Como avanza Juan Manuel Cruz, se calcula que las grandes editoriales digitalizarán más de 5.000 títulos «de primera línea» el próximo año.

No es universal

El problema es la ausencia de un formato universal de lectura. En opinión de José Antonio Ruiz, de la librería malagueña Luces, «España es todavía un mercado secundario» en este sentido. En Leer-e lo corroboran: «Aún estamos en un estado embrionario, pero la previsión es que a lo largo de los próximos años se produzca un rápido desarrollo». De momento, la falta de compatibilidad entre los diferentes modelos no beneficia al sector. Los expertos aconsejan esperar unos meses hasta que las mejores opciones se asienten en el mercado sin quedarse obsoletas y los editores puedan adaptar su producción con el fin de que los lectores puedan adquirir 'on line' los títulos una vez que salen a la calle.

Todas las miradas están puestas en 2010. Tras la llegada a España del Kindle, el modelo de la tienda 'on line' Amazon, otros muchos fabricantes ya anuncian nuevas propuestas. Para empezar, Amazon pretende que su Kindle se convierta en una especie de iPod del mundo de las letras, pero la competencia es muy fuerte y el año que empieza llegará con novedades.

Los rumores apuntan a que la propia Apple trabaja también en un dispositivo que combine la capacidad de leer libros electrónicos con funciones como la telefonía o el vídeo. Otros gadgets, como la PSP de Sony, el iPhone o los móviles con sistema operativo Android, también comienzan a integrar herramientas que permiten leer libros electrónicos con la incomodidad, eso sí, que supone una pantalla LCD de alto brillo y tamaño pequeño.
Sería un aliciente para unos usuarios, de momento en potencia, que buscan algo más en un dispositivo por el que pueden llegar a desembolsar 500 euros. Sobre todo, si los mismos contenidos los pueden tener en el ordenador, en la consola o en el teléfono móvil.

También en el móvil

Quien quiera probarlo puede hacerlo -hoy es el último día- tecleando en Internet www.pactoandaluzporellibro.com. Desde ahí, se pueden descargar gratuitamente en el móvil cuentos, relatos y primeros capítulos de libros de autores de la talla de Juan Valera, Félix María Samaniego o Mario Benedetti. Una iniciativa de la Junta de Andalucía y el Pacto Andaluz por el Libro, que se convierte en la primera campaña en España de fomento de la lectura a través de móviles.

Se empiezan a calentar los motores. Los últimos datos de la FGEE ya constatan el despertar: el 24,7 por ciento de las editoriales lanzaron en formatos distintos al papel (fundamentalmente, CD-ROM, DVD y 'on line') en 2008, lo que supone el 10 por ciento de la facturación.

Sobre lo que hay dudas es en que el libro digital vaya a animar a leer a aquellos que frecuentan poco las librerías. Así lo entiende Antonio María Ávila: «Quien no lee en papel no lo va a hacer en una pantalla». De momento, a tenor de la experiencia de Leer-e, los usuarios del 'eBook' son personas que leen mucho, que viajan y que tienen que llevar consigo mucha documentación que necesita actualizarse constantemente. Un ejemplo serían los mismos editores, que deben leer multitud de obras y luego eliminar unas y archivar otras. Aunque también los lectores compulsivos.

En general, un público de 25 a 45 años, de clase media o media-alta, que ha sabido sacar partido de un dispositivo valorado sobre todo por la comodidad, el ahorro de espacio y papel y la capacidad para almacenar miles de títulos. Aunque habrá que esperar algo más para saber si realmente tiene futuro.

Kindle vende más que los libros de papel en Navidad



Fuente: El Informador
URL:http://www.informador.com.mx
País: Estados Unidos
27.12.2009
  • Los clientes pueden elegir entre 390 mil libros electrónicos
  • Vendieron hasta 110 dispositivos por segundo

SEATTLE, ESTADOS UNIDOS.- Según Amazon.com esta temporada navideña fue la primera vez que se vendieron más libros electrónicos, bajo el denominado formato Kindle, que de los tradicionales tomos de papel.

"Estamos muy agradecidos con nuestros clientes por hacer de Kindle el producto más exitoso de nuestra historia", dijo Jeff Bezos, fundador y gerente general de Amazon.com en una comunicado de prensa publicado en el sitio de internet.

Explican que unos días antes de la Navidad, el 14 de diciembre, registraron ventas de hasta 110 articulos por segundo, para sumar más de 9.5 millones de productos vendidos ese día, lo que constituye un verdadero hito en la historia de la industria.

Aunque la tienda en línea de libros electrónicos apenas almacena unos cuantos productos en lengua española, a pocos meses de su lanzamiento ya alcanza una selección de 390 mil títulos en inglés.

El último comunicado de la empresa envía un mensaje para los clientes de la tienda en internet: "En nombre de los empleados de Amazon.com en todo el mundo, les deseamos a todos felices fiestas y ¡Feliz lectura!".


Copiamos mejor que los chinos




Fuente: La Vanguardia
URL: http://www.lavanguardia.es
País: España
28.12.2009
  • A lo que nosotros llamamos "e-book" los ingleses lo llaman 'e-reader'
Por: Magí Camps

Andan los editores y los escritores dándole vueltas a eso de los e-books y comparan la popularización de estos artilugios con lo que sucedió con los reproductores de mp3. Lo que más temen, por pura lógica, son las descargas ilegales y a los hackers, capaces de abrir con sus ciberganzúas las puertas que intentan acotar los territorios de pago en la gran red.

El caso es que, como suele suceder en la terminología electrónica, nos llega antes la palabra en inglés que la versión española. En el caso de los hackers, desde el primer momento se habló en castellano de piratas informáticos. La convivencia entre ambos términos se ha consolidado, incluso con una mayor presencia de la expresión castellana. Sin embargo, en los albores de la informática, los piratas de EE.UU. dejaron claro que había dos tipos: los que llevaban buenas intenciones y los que no. ¿Piratas, corsarios, bucaneros...? Decían los hackers que sólo entraban en los sistemas de seguridad de empresas o instituciones por divertimento, comoun reto o para demostrar la vulnerabilidad de plazas que se creían bien protegidas. Los otros, los que violaban la seguridad de una web para obtener un beneficio propio o un perjuicio ajeno, esos eran crackers.

El paso del tiempo los ha convertido a todos en piratas informáticos, ciberpiratas o hackers, mientras que el uso de cracker ha caído en recesión. Y son esos intrusos informáticos los que más preocupan a la industria editorial. Por ello, mientras los fabricantes nos inundan con la canción de que el nuevo dispositivo será el regalo estrella de estas fiestas, todos sin excepción empleamos la palabra ebook porque, además de ser mucho más corta, resulta infinitamente más cool que decir libro electrónico.

Pero no sabemos ni copiar. El inglés emplea dos palabras: los e-books son los textos que se descargan de las webs que los ofertan y los e-readers son los aparatos que sirven para leer esos libros. En castellano, el ereader se ha traducido como lector de libro electrónico. La economía del inglés es evidente, siete letras y un guión frente a una secuencia de cuatro palabras que suman 24 letras.

Pero como somos más chulos que un ocho, además de ahorrarnos sílabas, de las dos palabras inglesas nos bastamos con una. Tomamos e-book para el artilugio y a los libros que nos descarguemos, pues eso, ya los llamaremos tal cual. ¿Se creían que el inglés era más económico? Copiar no sabremos, pero echando números somos unos cracks.

La impresión por demanda, un primer paso hacia el libro digital


MUNDO DIGITAL. LAS GRANDES EDITORIALES APUNTAN AL DISEÑO DE UNA PLATAFORMA COMUN PARA EL E-BOOK.


Fuente: El Clarín
Dirección URL: http://www.clarin.com
País: Argentina
25.12.2009


Por: Alejandra Rodríguez Ballester
  • Las grandes preocupaciones siguen siendo la piratería, los derechos de autor y las regalías
  • Así las editoriales pueden imprimir sus catálogos, según el pedido de cada lector.
La nueva novela del músico Nick Cave, con su versión para iphone y ipod touch, permite espiar el futuro próximo del mundo editorial. Life and death of Bunny Munro (La vida y la muerte de Bunny Munro) tiene texto, como cualquier novela, pero también música -compuesta por Cave- y quien lo prefiera puede escuchar la novela leída por el mismo Cave y ver el video correspondiente; como si esto fuera poco, también hay disponible una sección noticias, con las apariciones de Cave en televisión o en conferencias. La edición fue iniciativa de una pequeña editorial escocesa, Canongate, y es un ejemplo de la forma en que la tecnología está modificando los géneros y los formatos a los que nos habíamos acostumbrado.

¿Alguna de estas innovaciones está llegando a la Argentina? Más allá de iniciativas individuales, como la del escritor Pablo Toledo, que publicó una novela por entregas en la Web o del ejercicio de la "twitteratura" -el posteo de textos por Twitter-, las grandes editoriales son cautelosas. Acostumbradas a la venta masiva, creen que los libros electrónicos como el Kindle o el Sony Reader serán demasiado caros para la mayoría. Mientras esperan que, en España, los grandes grupos -Prisa, Planeta y Random House- se pongan de acuerdo en el diseño de una plataforma común para el e-book, exploran otras alternativas del mundo digital.

"Estamos empezando a usar impresión a pedido (POD) para reimprimir algunos títulos", dice Pablo Avelluto director editorial de Random House-Mondadori, quien considera que esta modalidad, "va a cambiar la industria editorial" que ya no necesitará acumular stocks de su fondo editorial. Por su parte, Sebastián Ansaldi, gerente de Marketing y Comunicación de Planeta, contó que la editorial está digitalizando su catálogo y analiza la posibilidad de ofrecer un capítulo gratis, en forma de e-book, para promocionar libros nuevos. La gran preocupación de todos ellos es la piratería, además de los derechos de autor y las regalías del libro electrónico.

Por su parte, las editoriales medianas nucleadas en la Cámara del Libro y algunas librerías tienen el proyecto de crear una plataforma para vender libros electrónicos sin depender de los más grandes. "Cuando llegue el e-book queremos estar en condiciones de proveer contenidos en forma segura, legal y eficiente", contó Ecequiel Leder Kremer, de la Librería Hernández y vicepresidente de la Cámara Argentina de Papelerías, Librerías y Afines (CAPLA).


Editoriales chicas pero dinámicas, como Katz Editores, piensan comercializar sus primeros e-books en enero de 2010. "Estamos investigando los nuevos géneros del formato digital, con inclusión de imágenes y recursos multimedia", dijo Alejandro Katz.

Pero son las editoriales más jóvenes o, incluso, aquellas empresas que no surgieron del mundo editorial, las que se mueven con mayor velocidad en sus apuestas.

Este es el caso de Teseo, creada hace dos años y ganadora del concurso Incuba del Gobierno de la Ciudad. A través del sistema POD, Teseo sólo imprime el libro a medida que los lectores lo compran en la Web. Trabajan con Amazon, con la librería Prometeo y otras librerías virtuales. Pero también venden sus títulos en formato e-book, a la mitad de precio que el libro impreso. Orientada al mundo académico, trabajan en asociación con universidades e instituciones como la Biblioteca Nacional.

"Teseo es una editorial nativa digital, no tenemos stock ni gastos fijos, nuestro centro de operaciones es la Web y 90 % del software que usamos es libre", explicó uno de los fundadores, Octavio Kulesz, que ya cuenta con 70 títulos e incluyó entre sus estrategias de marketing las presentaciones digitales de libro. Su próximo paso es incursionar en las novelas para celulares. Ligado a Teseo se encuentra el sello www.elfindelanoche.com, cuyo objetivo es editar ficción con el mismo esquema digital e impresión bajo demanda. Entre sus autores figuran Pedro Mairal y Pablo Toledo, además de poetas como Fabián Casas y Daniel Durand.

Si la mayor innovación de las grandes editoriales en el terreno digital es la incursión en el sistema de impresión a pedido, quien vio esa necesidad en la industria a principios de la década fue Bibliografika, que en 2002 ofreció servicios de impresión bajo demanda y hoy es proveedora de los grandes sellos. En la actualidad ponen el foco en el e-book y ofrecen herramientas para crearlo y comercializarlo. "Con nuestros socios de Publidisa, tenemos la plataforma de e-books más grande de habla hispana, con 16.000 títulos. Creamos una red de librerías que usan nuestra plataforma: el Corte Inglés en España, Gandhi en México, Norma en Colombia y estamos negociando con una cadena de librerías y con otra de entretenimiento en la Argentina", afirma Gustavo Vorobechik, fundador de Bibliografika.

Pero 2010 será el año de otra innovación: la impresión unitaria sobre pedido del lector, que Vorobechik considera revolucionaria. "El editor puede hacer negocio con todo su fondo editorial si lo deja ver en Internet, afirma el gerente de Bibliográfika, para quien "la industria editorial debe comercializar contenidos, no soportes".

domingo, 20 de diciembre de 2009

Ministra de Cultura inaugura la Biblioteca de Cantabria, que ha costado 31 millones de euros



Ministra de Cultura inaugura la Biblioteca de Cantabria, que ha costado 31 millones de euros
(Iz. a d) La ministra de Cultura, Angeles González-Sinde, acompañada por el presidente cántabro, Miguel Angel Revilla, escucha las expilcaciones del Consejero de Cultura del Gobierno de Cantabria, Javier López Marcano, sobre un documento del año 1162, tras inaugurar las nuevas intalaciones del Archivo Histórico Provincial y de la Biblioteca Pública del Estado, hoy en Santander.

Fuente: Ideal
URL: http://www.ideal.es
País: España
16.12.2009

La ministra de Cultura, Ángeles González Sinde, ha inaugurado hoy el Archivo Histórico Provincial y la Biblioteca Central de Cantabria, un edificio de más de 20.000 metros cuadrados que ha costado 31 millones de euros y que se abrirá al público el 11 de enero.

González Sinde, quien ha detallado durante el acto las características del edificio, ha afirmado que la biblioteca será una de las más importantes de España y un espacio de "convivencia cultural ejemplar" con el archivo histórico provincial y regional.

El edificio es, según la ministra, un espacio de convivencia con el presente y con el pasado, pero también con el futuro, porque constituye el último ejemplo de las bibliotecas que se está construyendo por toda España de acuerdo con un plan de modernización diseñado para prestar un servicio de calidad que garantice "la verdadera igualdad de oportunidades y el acceso al conocimiento".

Y ha defendido que las bibliotecas son "una poderosa inversión en tolerancia y convivencia", que espera lleven a los ciudadanos a repetir la frase de Marcelino Menéndez Pelayo: "que pena morir cuando me queda tanto por leer".

La ministra ha dicho que aunque ha sido una obra costosa, "ha valido la pena", y ha opinado que esta infraestructura, construida sobre unos antiguos almacenes de Tabacalera, supondrá "un antes y un después" para el disfrute de los lectores y de todos los ciudadanos de Cantabria.

El Ministerio de Cultura y el Gobierno de Cantabria han invertido 31.351.739 millones de euros en este edificio, que alberga 16.000 libros, 16 de ellos incunables, y unos 20.000 documentos, según ha explicado durante la inauguración el consejero de Cultura del Gobierno de regional, Francisco Javier López Marcano.

El documento más antiguo data de 1663 y recoge las donaciones de la condesa Elo Aluárez a los abades de Retuerta y el más valioso es un cartulario del Monasterio de San Salvador de Oña, catalogado como Bien de Interés Cultural.

Además del Archivo Histórico Provincial y Regional y de la Biblioteca Central, el edificio dispone de un gran espacio para exposiciones, que se estrenará con la colección Norte de arte contemporáneo de la Consejería de Cultura.

La inauguración de este edificio, construido de acuerdo con un proyecto de los arquitectos Eduardo de la Torre, Luciano Moreno y Ricardo Urech, se produce diez años después de la adjudicación de la redacción del proyecto, por lo que en su construcción han participado los gobiernos del PP y el PSOE, tal y como han destacado las autoridades que han intervenido en el acto, que ha incluido una representación teatral dedicada a la lectura.

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha agradecido la inversión realizada por el Gobierno de España en este edificio, que asciende a 28 millones de euros, porque "es bueno reivindicar y de vez en cuando quejarse", pero también "reconocer cuando un Gobierno se porta adecuadamente"

La Biblioteca Nacional de Maestros inaugura el nuevo “Portal Redes Federales”



Fuente: Terra
URL: http://www.terra.com.ar
País: Argentina
20.12.2009

Con la presencia y participación de autoridades del Ministerio de Educación de la Nación, será presentado hoy en su sala de lectura a las 11.30 horas, el Portal Redes Federales, desarrollado por la Biblioteca Nacional de Maestros (BNM). Este espacio virtual articulará, en el marco de las políticas y acciones de la cartera educativa, cinco programas y redes centradas en diversas unidades de información: bibliotecas, centros de documentación, archivos y museos.

De este modo, desde el Programa de Bibliotecas Escolares y Especializadas de la República Argentina (BERA), el Programa Nacional de Archivos Escolares, el Programa Museos de Escuela, la Red de Bibliotecas Pedagógicas y el Sistema Nacional de Información Educativa (SNIE), se propone promover la construcción de ambientes de información y participación virtuales colectivos para el intercambio de experiencias y la consolidación de políticas de gestión de la información y el conocimiento en la comunidad educativa federal.

La BNM fue creada en el marco del proyecto modernizador impulsado por la generación del ochenta, del siglo XIX, el cuál se caracterizó por darle un lugar central a su sistema educativo. Dicho plan, dio un fuerte impulso a la alfabetización, la construcción de escuelas, la formación del personal docente, entre otros temas, y constituyó el basamento de la gran transformación social experimentada por la Argentina moderna. En esa plataforma, se insertó la Biblioteca Nacional de Maestros, jugando -a lo largo de más de un siglo- un papel específico en las políticas del Consejo Nacional de Educación y, posteriormente, del Ministerio de Educación.

Por último, el Portal de Redes Federales se podrá consultar a partir del día 22 de diciembre.

Biblioteca digital que va a domicilio


La sede fija. La biblioteca fija del Rotary Club Capital está ubicada en la esquina de 25 de Mayo y Las Heras. Tiene 7 computadoras para acceder a los libros digitales y también cuenta con bibliografía impresa.

Fuente: Dirario de Cuyo
URL: http://www.diariodecuyo.com.ar
País: Argentina
20.12.2009


En cada visita, tienen planeado hacer charlas y clases interactivas ya que cuentan con generador, carpa, sonido y proyector propio.

ALEJANDRA GARI


Cargarán todo en un trailer: una notebook, un proyector, un generador de corriente, una carpa, un equipo de sonido, varios CD con libros digitalizados.

Y, con todo ese cargamento, irán hasta donde los necesiten. Se trata de la biblioteca digital, interactiva, virtual y móvil del Rotary Club Capital y está pensada para llegar a todos los sectores de la comunidad, desde las escuelas de zonas urbanas hasta lugares carenciados o alejados y sin acceso a los libros ni la tecnología.

Todo el equipo ya está listo y cuenta con dos bibliotecas digitales que suman unos 7.000 ejemplares, a los que se suman otros tantos libros impresos. Sólo esperan una habilitación de Bomberos y el trailer ya podrá recorrer las calles.

El proyecto se llama Rotary Libros, fue realizado en conjunto entre la Fundación Rotaria y la Dirección de Bibliotecas Populares, e incluye no sólo esta modalidad móvil de biblioteca sino también una sede fija. Esta última está instalada en una casa histórica del ferrocarril ubicada en calles 25 de Mayo y Las Heras (frente al Centro de Convenciones Guillermo Barrena Guzmán). Cuenta con el mobiliario necesario, siete computadoras con Internet en las que se podrá acceder a dos bibliotecas virtuales y varios estantes con libros actuales y de temáticas variadas donados por socios y no socios.

Y todo, a excepción de los libros, fue conseguido gracias a una subvención compartida de la Fundación Rotaria de 25.000 dólares. Por su parte, la Dirección de Bibliotecas Populares designará a dos personas para los trabajos administrativos y de limpieza.

Según Norma Kalejman, del Rotary Club Capital, los objetivos para los que fue pensado Rotary Libros son varios. Uno de ellos es que sirva para trabajar en conjunto y colaborar con otras bibliotecas populares o escolares que cuentan con bibliografía pero no tienen una gran cantidad de visitas por falta de actividades que llamen la atención de su comunidad.

Como cuentan con el trailer equipado con todo lo necesario para funcionar en forma independiente y una carpa, también pretenden llegar a los departamentos más alejados donde no tienen acceso a los libros ni a las computadoras.

En cada visita, tienen planeado hacer charlas y clases interactivas ya que cuentan con generador, carpa, sonido y proyector propio. Además, para llevar ayuda a las comunidades más necesitadas, han previsto que participen otras personas como odontólogos, docentes, personal de Registro Civil. Y, entre los proyectos ideados, también tienen en mente abrir su sede fija los domingos a la tarde para la gente que va a pasear al Parque de Mayo.