lunes 26 de abril de 2010

Dios es una biblioteca



Fuente: El País

URL: www.elpais.com
23.04.2010
Por: CÉSAR ANTONIO MOLINA


El libro electrónico robará terreno al impreso, pero no podrá arrojarlo de nuestras vidas. Gutenberg no ha muerto, se ha metamorfoseado. Yo sigo viviendo en el laberinto de calles de mi biblioteca



En El cuarteto de Alejandría, Lawrence Durrell cuenta una anécdota, real o apócrifa, que le sucedió al escritor francés Paul Claudel cuando representaba diplomáticamente a su país en Japón. Un día salió de su residencia en Tokio para acudir a una fiesta y cuando regresaba contempló con estupor que su casa estaba siendo devorada por un gran incendio. El poeta pensó inmediatamente en sus manuscritos y en su biblioteca repleta de joyas bibliográficas. Cuando alcanzó el jardín vio que un hombre salía de entre las llamas llevando algo en sus brazos. Era el mayordomo que, dirigiéndose a él, le informó muy orgulloso: "¡No se alarme señor. He salvado el único objeto de valor!". Ese objeto no era otro que su uniforme de gala.


      Las nuevas generaciones adquirirán nuevos hábitos, nuevas formas de relación con el texto escrito

      Una biblioteca, pública o privada, se asemeja a un templo, a un lugar sagrado

      Desde hace algún tiempo yo tengo una pesadilla semejante. Regreso a mi casa como el personaje de John Cheever, El nadador, después de haber recorrido, no las piscinas por las que él iba nadando, sino las bibliotecas del mundo, y me encuentro en la misma situación que el autor galo de El zapato de raso. A mi encuentro no acude ningún sirviente, sino un ser indefinido que repite las mismas palabras que el mayordomo japonés y me entrega un pendrive. Él añade que ahí no sólo están todos mis libros desaparecidos, sino que ha incluido los fondos de las principales instituciones del mundo. Me quedo sorprendido, pero le digo que yo sólo necesito mis libros físicamente, aquellos que yo compré y me han acompañado toda la vida. Son mis mejores amigos y no puedo prescindir de ellos. El me responde muy seriamente que eso no sólo es ya imposible sino, además, una estupidez. "¿Para qué quiere usted tantos volúmenes que le ocupan gran parte de su casa si los tiene todos aquí, en este objeto más pequeño que el dedo de su mano?". Compruebo que la discusión no lleva a ningún sitio y, entonces, despierto. Cuando lo hago, veo que todo aún está en su caótico lugar. Por las mesillas, por las mesas y las estanterías dobladas por el peso, aún reposan las miles de hojas impresas protegidas por las portadas multicolores. Toco unos libros, abro otros y recuerdo la historia de cada uno de ellos: su nacionalidad, su lengua, el peso que arrastran desde el origen. Mi biblioteca está compuesta por cientos de ciudades, miles de calles y otros tantos paisajes.

      Por estos espacios he caminado con los autores y sus personajes. He vivido sus vidas a lo largo de muchos siglos y cuando toco las páginas que estoy leyendo percibo sus lágrimas o sus risas, sus olores, veo los colores del amanecer o del ocaso. Un libro también es un objeto, una materia, una representación, un símbolo, una dimensión. El libro electrónico, el e-book, efímeros en sí mismos como soportes (qué pasó sino con el vídeo, el dvd y lo que venga), le robarán terreno al libro impreso, pero difícilmente podrán arrojarlo de nuestras vidas y nuestra manera de vivirlas. De haber habitado en la época en que se pasó de la oralidad a la escritura en papiro o pergamino, yo no hubiera estado en contra de este proceso evolutivo; de la misma manera que hubiera apoyado a Gutenberg cuando relegó a la escritura al ámbito privado.

      ¿Por qué ahora tendría que oponerme a algo inevitable y, seguramente, muy útil? Si estoy en contra de quienes piensan que hemos llegado al fin. En contra de aquellos que creen que ya no es necesario leer, ni saber, ni adquirir conocimientos, ya que todo está a nuestro alcance, tocando la tecla de un ordenador. Estoy en contra de aquellos que rechazan la memoria como si ésta fuera un simple apéndice mental que hubiera que extraer. El libro electrónico no es un peligro para la lectura. Sí lo son los videojuegos, los programas deleznables de la televisión, la mala enseñanza que desconoce o impone con una obligatoriedad torpe y pesada, el mal ejemplo familiar donde la cultura, en general, es algo desconocido y extravagante. La lectura en pantalla no acabará con el libro impreso, aunque éste se convierta en un objeto arqueológico; por el contrario, estoy seguro que contribuirá a ampliarla. Las nuevas generaciones adquirirán nuevos hábitos, nuevas formas de relación con el texto escrito. Probablemente lo lleven a cabo desde la laicidad y no desde la sacralidad con que nosotros adoramos al libro.

      Probablemente la democratización de la lectura y la escritura modificará hábitos, costumbres, tradiciones y valores. ¿No sucedió así en el pasado? Umberto Eco afirma que, con Internet, se retornó a la era alfabética y, por lo tanto, no hemos fenecido aún en la dictadura de las imágenes. De nuevo, escritores y lectores, hemos sobrevivido a ese monstruo multiforme. Millones de personas, a lo largo de todo el mundo, a través de Internet, leen y escriben sin cesar para intercambiar ideas, sentimientos o simplemente informaciones. ¡Gutenberg todavía no está muerto! Se ha metamorfoseado. Nunca hubo tanta necesidad de leer y escribir como hoy. ¿Acaso los ordenadores actúan libremente sin este conocimiento previo? El papel, como antes el papiro o el pergamino, agotó su función. La memoria del mundo, desde el siglo XVI, ha crecido de una manera tan imparable que era necesario encontrar otros soportes para guardar el pasado y enfrentarse a un futuro repleto de contenidos. ¿Cómo se llevará a cabo la elección de los mismos?¿Cómo se mantendrá su excelencia?¿Cuáles serán los nuevos gustos, las nuevas modas? Las modificaciones en torno al libro como soporte no han variado sus mismos fines, ni su expresión. Desde hace más de cinco siglos los cambios políticos, sociales, económicos, tecnológicos y culturales se sustentaron en este objeto. Internet ha producido también una modificación notable en las costumbres de los bibliófilos, coleccionistas de libros antiguos, de primeras ediciones o raras.

      Aquella búsqueda aventurera y romántica por las librerías y trasteros de medio mundo que primaban al erudito frente al poderoso económicamente, se ha derrumbado ante la publicación en Internet de sus adquisibles índices. El precio se ha unificado y elevado, además de reducir la labor investigadora y azarosa. Además, el libro antiguo o de viejo es una especie en vías de extinción. Escaso, caro, raro y coleccionado por las grandes instituciones educativas y culturales. Coleccionar libros viene de antiguo. Luciano en El bibliómano ignorante (publicado en nuestro país por Errata Naturae) criticaba a quienes los compraban para decorar su casa, pero no los leían. Séneca nos describe, como Cicerón y otros autores romanos, las calles de la capital del imperio donde se vendían los rollos que contenían las novedades literarias o se copiaban por encargo las obras de cualquier época. Durante ese tiempo nació la idea del autor y editor. ¿Cuántos de aquellos volúmenes quedan? En el museo arqueológico de Nápoles vi unos cuantos carbonizados procedentes de una casa de Pompeya. El fuego ha sido consustancial con la lectura y la escritura. Blanchot decía que con los libros se habían hecho tres cosas: escribirlos, leerlos o quemarlos. ¿Cuántas obras maestras de la literatura, del arte o de la ciencia se han perdido? Seguramente cantidades ingentes. Hoy por fortuna nada se perderá, ni siquiera lo vano y superfluo. Hoy cualquier persona tiene derecho a la eternidad al poder reproducir su vida en una página web. Qué más da si lo que hizo fue bueno o malo, el caso es que su nicho es semejante al panteón de un gran hombre. Eternidad, inmortalidad, fama, prestigio...

      Todo será revisado y, seguramente, sufrirá en un futuro inmediato profundas modificaciones. Varias veces le he oído comentar al autor de Apocalípticos e integradossu deseo de dar con los autores y las tragedias de las que Aristóteles habla en su Poética. Se perdieron y sólo llegaron hasta nosotros los nombres y las obras de otros dramaturgos que él no tuvo a bien ni citar: Esquilo, Sófocles y Eurípides. ¿Eran los otros mejores que estos? ¿Aristóteles los postergó por envidia? El caso es que -como tantas otras veces- el azar le quitó la razón al maestro de la filosofía.

      "¿Por qué soy prisionero de los libros? ¿A qué sensación de inseguridad le estoy declarando la guerra con esos muros de volúmenes que cubren mis paredes?", escribe el turco Enis Batur. Una biblioteca, pública o privada, se asemeja a un templo, a un lugar sagrado. Allí nos sentimos protegidos por el silencio. El nazismo, el stalinismo y el maoísmo fueron de entre las últimas ideologías quienes más han combatido la libertad de expresión y, por tanto, al libro. Los tres levantaron contra él un muro de mentiras (a través de la radio) e imágenes (a través de la televisión y el cine documental o de ficción). La palabra escrita fue relegada a la censura y al control estatal (no nos olvidemos de nuestro propio país). Aunque se ha dicho hasta la saciedad que fue Goebbels quien afirmó que una mentira reiterada se transforma en una verdad, no sé si consciente o inconscientemente reprodujo lo que ya había escrito, en el siglo XIX, el gran Chateaubriand: "Toda mentira repetida se convierte en verdad". Palabras convertidas en mentira. ¡Qué mayor delito!

      Bachelard y Borges escribieron que el Paraíso debe ser una inmensa biblioteca. ¿Con libros, e-book, pendrives o pantallas? De todo eso también habrá en el más allá e incluso nos llevarán décadas de adelantos tecnológicos. Eco afirma que si Dios existe es una biblioteca. Si es así, yo lo he percibido en las ruinas de la de Pérgamo y Alejandría (también en la nueva) o en la de Celso en Efeso. También en la martirizada de Sarajevo o en el Escorial. De la de Pérgamo sólo se conservan basamentos y lienzos de muros. Donde antes crecían los rollos ahora lo hacen las hierbas y las margaritas. Fue la segunda biblioteca más importante de la antigüedad después de la de Alejandría. Tiberio Julio Aquila, para homenajear a su padre, Celso, mandó levantar una biblioteca cuya majestuosa fachada aún se alza en Efeso. Y allí mismo lo mandó enterrar. "Nunca un padre tuvo tan buen hijo", hubiera vuelto a decir Príamo.

      Bibliotecas, bibliotecas. He visto cientos de ellas. Antiguas y modernas, públicas y privadas. Libros, libros. He visto miles de ellos, he acunado en mis manos incunables extraordinarios como la Crónica de Nuremberg, primeras ediciones, manuscritos, piezas heremográficas únicas. Una de las cosas más terribles de la vida es no tener tiempo para leerlo todo. A medida que transcurre la existencia uno se da cuenta que lo que le queda por leer, digamos que sólo lo valioso según los gustos de cada uno, equivale a un noventa y muchos por ciento. Un pueblo sin obra escrita apenas podrá sostener su lengua y su cultura. Los egipcios se dieron cuenta muy pronto. En el papiro egipcio, Chester Beatty, se dice que el libro es el medio más seguro para alcanzar la inmortalidad. La literatura pervive más que la piedra, "más valioso es un libro que una estela con su inscripción, / que la cámara funeraria bien puesta. / Esos libros son como tumba y pirámide / en la conservación de sus nombres...".

      ¡Mostradme vuestras bibliotecas y os diré cómo sois! La de Montaigne (no le perdono a Bretón que lo eliminara de la lista de autores repartida por los surrealistas), la de Leopardi, Goethe, Flaubert, Juan Ramón Jiménez o la de Octavio Paz tristemente chamuscada. Pero no todos los grandes escritores han sido grandes lectores. Visitando algunas de sus casas uno puede llevarse una desagradable sorpresa. No voy a dar aquí mi lista -de vivos y muertos- para no llevar a la decepción. Contaré sólo el caso de uno de ellos. Conocí y traté bastante a Jorge Amado y a Zelia, su esposa. Dos personas encantadoras, fascinadas por el mundo soviético y maoísta. Hace pocos años, estando en Bahía, visité su fundación y su casa. Ambos estaban ya muertos. En los dos lugares me sorprendió la escasez de libros, excepto los propios del novelista en las múltiples ediciones y lenguas, los dedicados por otros autores y algunos pocos más. Ingenuamente le pregunté a la encargada dónde se encontraba la biblioteca. Ella me dijo que no había más libros que los que yo había visto. "Don Jorge apenas leía, su biblioteca estaba allí", concluyó señalándome la calle. Yo no hubiera podido vivir de este modo, ni escribir una sola línea. Como Cavafis, no tengo otro sitio adonde ir. Yo vivo en el laberinto de calles de mi biblioteca. Rollos, papiros, pergaminos, impresos, e-books, ordenadores, pendrives y cuanto la imaginación humana se invente, la lectura no dejará de crecer pues es la más pura esencia de la libertad.

      ´Los nativos digitales´



      Fuente: La Verdad
      URL: www.laverdad.es
      25.04.2010

      El X Encuentro del Consejo Escolar de la Región se centra en el alcance de las nuevas tecnologías de la información en los estudiantes adolescentes

      La influencia de las nuevas tecnologías sobre los aprendices del nuevo milenio, los «nativos digitales que nacieron a partir de mediados de los años 80», como los llamó el profesor Francesc Pedró, centró el debate del X Encuentro del Consejo Escolar de la Región, celebrado ayer en el colegio del Paseo Rosales de Molina de Segura y que contó con la presencia de dos conferenciantes: el referido Pedró, Catedrático del Departamento de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona) y desde 2005 analista en materia de educación de la OCDE en París; y Mar Monsoriu, licenciada en Ciencias de la Información, que ha cursado estudios de ingeniería superior, así como de doctorado en organización de empresas por la Politécnica de Valencia.
      Pedró no dudó en desmitificar algunas creencias referidas a las nuevas tecnologías hasta el punto de señalar que «no hay evidencias de la magnitud de lo que está sucediendo». Sin embargo, expuso algunos datos objetivos, extraídos de estudios europeos, que vienen a indicar que, ya en 2006, más de un 90% de niños de 15 años se conectaban a diario a internet, además de que más de la mitad de adolescentes tiene un mínimo de cuatro equipamientos tecnológicos, desde un ordenador hasta un mp3, pasando por un móvil, que suele ser la primera adquisición.
      Pero ¿cómo repercute el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en el rendimiento escolar? Pedró sorprendió a muchos padres y docentes del Consejo Escolar cuando expuso que el uso de ordenadores en colegios apenas repercute en el rendimiento escolar, ya que los resultados son similares. Sin embargo, hay una notable diferencia cuando se hace uso de las TIC en los hogares, ya que en este caso sí existen evidencias de que los alumnos tienen más rendimiento, en materias como Ciencias, que aquellos que no disponen de esta herramienta en sus casas.
      La lectura del investigador fue concluyente: en casa utilizan interne unas dos horas al día y, sin embargo, en los centros docentes se trabaja con ordenadores unos 50 minutos de media europea a la semana. Dado que el nivel de uso en la escuela es muy bajo, se preguntó si lo que importa de verdad está fuera de los centros educativos, advirtiendo de que resulta fundamental el diálogo con la familia para rentabilizar las ventajas y controlar los riesgos.
      Revisar el modelo
      Pedró instó a una revisión del modelo educativo y se preguntó si los distintos gobiernos tienen que seguir invirtiendo sólo por «el carácter cosmético» de las TIC. El catedrático recordó que el entorno es capital, desde el punto de vista económico, cultural y social, incidiendo en que los estudiantes aprecian la motivación, la conveniencia y la productividad a la hora de usar los ordenadores. Según estudios europeos, un 22% de adolescentes se muestran ajenos a la era digital y son 'neo analógicos', mientras que un 48% forma parte de la masa digital como seres pasivos y sólo 30% se muestra activo en el uso de las TIC. Las nuevas tecnologías «no cambian el cerebro, pero hay indicadores de cambios en los procesos de socialización», terminó diciendo el catedrático de Barcelona.
      Por su parte, Mar Monsoriu Flor, escritora, consultora especializada en internet y autora de libros como 'Guía de Internet en la Familia' o "Manual de las Redes Sociales en Internet', habló de los menores e Internet, oportunidades y riesgos
      Anteriormente, el presidente del Consejo Escolar de la Región de Murcia, Luis Navarro Candel, expuso algunos datos relevantes a tener en cuenta por padres y educadores, precisando que el 56% de los adolescentes españoles ha contactado con un desconocido a través de internet y de ellos el 76% ha respondido, aunque sólo fuera por curiosidad.
      El consejero de Educación, Constantino Sotoca, elogió el acierto de que el Consejo Escolar eligiera para su décimo encuentro el tema de Educación, familia y tecnologías, asunto de máxima actualidad con el que se pretende analizar no sólo la rapidez y el alcance de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en nuestra sociedad y en el sistema educativo, sino también las nuevas responsabilidades de los padres, debido a la paulatina introducción de estos avances tecnológicos en el hogar, así como los peligros del mal uso de las redes sociales o el acceso a contenidos inadecuados.
      La actividad también sirvió para desvelar las conclusiones de las mesas redondas que se llevaron a cabo en doce municipios de la Región (Águilas, Calasparra, Caravaca de la Cruz, Cartagena, Cieza, Las Torres de Cotillas, Lorca, Murcia, Puerto Lumbreras, San Javier, Totana y Yecla). Entre otras conclusiones, destaca que «la cuestión del control de los hijos es delicada en cuanto que todo control supone desconfianza», expuso Mariola Martínez, concejala de Educación de Molina.
      En el ámbito escolar, se indicó que algunos ponentes de las mesas redondas subrayaron el interés de introducir las TIC en el sistema educativo ya desde la Educación Infantil y, por otro lado, advierten de las dificultades de algunos profesores que «estarían temerosos, ya que tanto la propia tecnología como el dominio que de la misma tienen los alumnos les superan».
      Por otra parte, los concejales del PSOE en Molina y el secretario de Educación en la ejecutiva, Sebastián García, repartieron folletos con forma de portátil a los vecinos en los que se preguntaban «¿porqué has perdido un ordenador como éste?». Los socialistas dicen que 17.000 escolares de la Región no tendrán los mismos medios para aprender que los del resto de España porque el Gobierno regional rechazó incorporarse al programa Escuela 2.0, puesto en marcha por el Gobierno nacional.

      Crepúsculo, retirada de las bibliotecas públicas por tener demasiado sexo




      Fuente: Diario Vasco
      URL: http://canales.diariovasco.com
      País: Estados Unidos
      18.04.2010


      Crepúsculo tuvo que ser retirada de las estanterías de las bibliotecas públicas y escolares tras entrar el pasado año en la lista de las 10 más ofensivas. La American Library Association (ALA) no considera Crepúsculo apta por su alto contenido sexual.


      Crepúsculo, la exitosa saga de libros sobre vampiros, tiene demasiado sexo. Por ello, ha entrado en el listado de las 10 obras que las escuelas y bibliotecas públicas debieron retirar de sus estanterías durante el pasado año por su contenido sexual.

      Según el informe emitido por la American Library Association (ALA), Crepúsculo, la saga creada por Stephenie Meyer, convertida en una exitosa franquicia cinematográfica protagonizada por Robert Pattinson, Taylor Lautner y Kristen Stewart, quedó en el quinto lugar de la lista del 2009 sobre los libros más inapropiados y que mayor sexo contenía en su páginas.

      La saga Crepúsculo, cuyo eje central es el triángulo amoroso que forman el vampiro Edward, la joven Bella y el hombre lobo Jacob, es discutida por ser explícita en cuanto a su contenido sexual, su punto de vista religioso y ser inadecuada para el público al que va dirigido, el colectivo adolescente.

      Tuenti se acerca a Facebook y estrena funcionalidades en la línea de estado




      Fuente: Qué
      URL: www.que.es.com
      22.04.2010

      Tuenti está de celebración. La red social acaba de estrenar unas nuevas funcionalidades de la línea de estado, muy parecidas a las que ya venía ofreciendo Facebook.


      Desde este momento, los amigos de un usuario de Tuenti podrán leer en su tablón los mensajes que compartan con su comunidad.

      En el nuevo muro que ofrece Tuenti, se podrán visualizar los propios mensajes en un modo de historial, los comentarios de los amigos de un usuario y las conversaciones en el espacio personal de éste.

      Además, podrán comentar la línea de estado que un usuario publique en su perfil y varias personas podrán añadir su respuesta a un mismo estado o comentario y las respuestas quedarán agrupadas.

      Claves para entender el libro digital en España




      Fuente: El País
      URL: www.elpais.com
      País: España
      23.04.2010

      El retraso en el lanzamiento de un catálogo amplio de novedades y superventas virtuales y la escasa demanda demoran la celebración del Día del libro electrónico



      Más de 2.000 páginas, las que suman la trilogía del escritor y periodista sueco Stieg Larsson, en apenas 200 gramos. El pack de Millenium (Columna), que el año pasado arrasaba por estas fechas, salió ayer a la venta en edición digital en España, en catalán y de la mano de Leqtor.com, para celebrar Sant Jordi. Es quizá uno de los best-sellers más esperados en los escaparates de Internet. Para poder descargarlo en castellano habrá que esperar, porque la editorial responsable de su publicación, Destino, de Planeta (uno de los colosos editoriales en España) está preparando junto a Random House/Mondadori y Santillana el lanzamiento conjunto de sus fondos. El club de las grandes -que acaparan, junto a las que se le han unido en la aventura, alrededor del 50% del mercado- pondrá en marcha una plataforma de distribución de libros electrónicos que no estará lista hasta finales de mayo, poco después de que salga a la venta en Europa el archimencionado iPad de Apple.

      El catálogo: 5.000 libros a la venta, a partir de junio

      Hasta entonces, ni un solo libro de los catálogos de Planeta, Random o Santillana estará disponible. Eso incluye a los superventas españoles más actuales. "El horizonte es mitad de junio", explica Patxi de Ascoa, director comercial y de marketingde Random House. Ese horizonte es la salida al mercado de unos 5.000 títulos de una tacada, cinco veces más de la oferta digital de leqtor.com (1.000 obras de 43 editoriales), una librería virtual que ofrece servicio de conversión a formato electrónico a unos 80 editores. "Hemos querido esperar a tener una oferta amplia", explica De Ascoa.

      La plataforma que planean Random, Planeta y Santillana servirá de canal de distribución para que los libreros puedan vender sus obras y las de las editoriales que se embarquen en el proyecto. En el sector hay algo de impaciencia. "Las editoriales le están poniendo trabas a sus clientes, las librerías", se queja Jesús Otaola, representante de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (Cegal) y responsable, desde hace 42 años, de la librería Prometeo, en Málaga. "Hay contactos", dice, en referencia a la plataforma que le permitirá poner a la venta un buen número de libros electrónicos, "pero la palabra negociación aún no se puede usar; ahora están empezando las relaciones".

      Para Antonio María Ávila, director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), el problema no es, ni mucho menos, la oferta. "No hay demanda", dice rotundamente. "La comercialización es un desastre", asevera, "se descargan dos o tres libros y el que más, se ha descargado 38 veces". En eso coincide Otaola: "El libro electrónico ni se ha impuesto, ni se ha expandido".

      Los datos apuntan a esta hipótesis. Los ingresos originados por el libro virtual se quedan en un 1,66% de la facturación del sector (los libros comercializados en soportes distintos al papel -cd, audiolibro- rondan el 10%). La cifra es muy similar a la de otros mercados pretendidamente más preparados como el estadounidense, donde, según Ávila, el libro electrónico ha recaudado un 2% del total de la industria editorial. ¿El problema? Según Ávila, "se ha formado un enorme barullo debido a una concurrencia de intereses", entre ellos, dice, los de los fabricantes.

      Los soportes: Del beta/vhs, al kindle y el iPad

      En plena revolución digital de la industria editorial, muchas miradas están vueltas hacia los aparatos de lectura digital. "Se ha dicho que 2008 sería el año del libro digital, y no lo fue", asegura Ávila, "luego el 2009, y no lo fue. Algún año tendremos que acertar". Se refiere a la penetración de los lectores que, según Jesús Otaola, "está igual que hace 20 años el vídeo, la gente aún no sabe si es mejor Beta o VHS".

      Las cifras de venta de Kindle, el reproductor que Amazon comenzó a vender en España en 2009 y con el que prometió revolucionar el mercado junto al lector de libros electrónicos de Sony, son un misterio. Y el iPad aún está por llegar. Después de anunciar su salida para finales de abril, el exigente mercado estadounidense (donde ha vendido300.000 ejemplares en su primer día en las calles) ha obligado a aplazar la fecha hasta mediados de mayo.

      La expectativa es enorme. De momento, las librerías y grandes almacenes se han apuntando a la tendencia de los lectores. Cool-er es un ejemplo. Nació por iniciativa de Neil Jones, un emprendedor, que, después de agotar su stock del lector de Sony, decidió apostar por su propio dispositivo. Es uno de los más baratos y más llamativos (tiene varios colores) y en España lo comercializan librerías online como leer-e.es o luarna, además de las tiendas especializadas.

      Leqtor.com ha seguido el ejemplo y ha sacado al mercado su propio reader. Le ha puesto el mismo nombre que a la librería, Leqtor, y ya lleva 6.000 vendidos. También ha hecho lo propio El Corte Inglés. A través de su marca electrónica Inves ha conseguido colar entre los aparatos más vendidos su invesbook. Y esto, sin contar la legión de terminales telefónicos, los smartphones, que permiten la descarga de aplicaciones para leer libros virtuales (el último de Julia Navarro, Dime quién soy, ya está a la venta para móviles).

      Pese a la multitud de modelos, los editores y libreros tienen una cosa clara: "La lectura digital está vinculada a un dispositivo digital, en la medida en que estos dispositivos tengan penetración, la lectura digital será más corriente", aclara Santos Palazzi, responsable de mass market de Planeta. Y para que esto ocurra, el precio de los lectores (entre los 200 y los 400 euros) debe reducirse, según Palazzi, como ha ocurrido con otros soportes y reproductores. ¿El plazo? "Creemos que esto va estar normalizado en tres años".

      El precio: Un 30% menos en la edición; un 12% más en impuestos

      Otro punto de consenso en la industria es el descuento que la compra de un libro electrónico debe suponer para el lector. "Hay que trasladar los ahorros de la edición digital", explica Palazzi, que, como el resto de la industria, cifra ese recorte en un 30% con respecto al libro original. Pero aún quedan flecos sueltos. De momento el precio oscila entre los 5 y los 15 euros, para un mercado en el que no abundan ni las novedades ni losbest-sellers. Incluso se venden libros gratis.

      "El lector es el último que tiene que sufrir la diferencia", afirma Palazzi. Es fundamental para combatir la piratería. Y ahí entra en juego una reivindicación de todo el sector: laaplicación del IVA reducido para el catálogo digital. De momento, los libros electrónicos tributan al 16%, el tipo aplicado al comercio electrónico. Esto quiere decir que a partir de julio, cuando se haga efectiva la subida prevista por el Gobierno, comenzará a pagar un 18% (una obra de 12 euros, se encarecerá 2,16euros). "Es un disparate más", se queja Antonio María Ávila, de la FGEE. A las obras culturales se les aplica el tipo superreducido del 4%. Eso incluye los títulos publicados en formato digital, pero en soporte físico (audiolibro, cd o dvd).

      El debate, en cualquier caso, no promete la batalla que mantienen los gigantes estadounidenses, que pugnan por hacerse con los derechos de distintas editoriales para comercializar títulos en exclusiva. Entre ellos, los de las ediciones en castellano de algunas obras que Amazon ya ha puesto a la venta a través de su página web.

      Para evitar que la ausencia de fronteras en la red acabe por imponer en España las reglas de juego del mercado extranjero, Amazon practica una política de coherencia, según Santos Palazzi, de Planeta. "Lo que hay que respetar es la territorialidad de los derechos", defiende. Los mecanismos anti fraude: el control de la ip (número con el que se identifica un ordenador en la red) desde la que se realiza la compra y las pistas que deja la tarjeta de crédito con la que se paga, que permite controlar que no se haga desde España en caso de que Amazon no tenga un acuerdo para vender esos libros.

      La piratería: Mejorar la experiencia

      A pesar de las cautelas, nada permite controlar el nacimiento de un mercado alternativo liderado por los propios compradores que adquieren copias digitales más allende las fronteras españolas. Con un correo-e se puede recibir un catálogo de libros electrónicos publicados en español fuera del mercado nacional. La piratería se sofistica y amenaza con echar por tierra el principal argumento en el que se amparan los editores: la calidad del producto y la experiencia que proporcionan las obras convertidas al formato virtual pertinente (el más utilizado es el epub, un formato estándar que ya admite la mayoría de aparatos lectores).

      "La transformación por las editoriales o por especialistas es lo que hace que un libro electrónico no sea una réplica de las páginas", explica Patxi de Ascoa. "La diferencia para la gente está en que pueden tener simples escaneados o pdf (piratas), u obras". De momento, la comodidad que ofrece el libro digital es la baza a jugar, explica Ernest Folch, consejero delegado de Leqtor.com, que espera que en los próximos meses aporte ya "una experiencia con contenidos más enriquecidos" como música o ilustraciones.

      Las cifras no dejan a los profesionales mucho margen para ser optimistas. En 2009, el sector dejó de ingresar 150 millones de euros por la distribución de copias pirata (50 millones más de los ingresos que se perdieron por culpa de las fotocopias).

      Pero ante la escasa oferta de novedades en el catálogo virtual, y pese a la preocupación, editores, libreros y autores señalan a la literatura académica como responsable de inflar las cifras. En este ámbito la descarga de libros y la lectura online está plenamente asentada desde hace años, según la industria, pero también la piratería. El uso crea la demanda, a la que se han apuntado hasta las universidades públicas.

      Nadie espera, sin embargo, que el mundo editorial vaya a sufrir el mismo desgaste que las industrias discográfica y cinematográfica. Según Ávila, las razones son tres: "hemos tenido más tiempo; aprendimos de los errores de otras industrias; ya hay una conciencia generalizada contra la piratería".

      Los superventas aún están por llegar

      El Asedio, de Arturo Pérez Reverte (Alfaguara), Dime quién soy, de Julia Navarro (Plaza & Janés), Venganza en Sevilla, de Matilde Asensi (Planeta), o El Tiempo entre Costuras, de María Dueñas (Temas de Hoy). Los cuatro títulos comparten varios aspectos. Todos figuran entre los más codiciados en los top ventas de las ciberlibrerías de El Corte Inglés, la Fnac y la Casa del Libro; todos son novedades de autores españoles; y ninguno de ellos estará a la venta en versión digital antes de mayo. Sus editoriales son las responsables de la creación de la plataforma que permitirá comercializar los fondos editoriales más importantes del país.

      Bienvenidos a mi Book Boutique




      Fuente: Milenio
      URL: www.milenio.com
      Por. Heriberto Yépez • hyepez.blogspot.com
      24.04.2010


      Sueño con que pronto exista cerca de mí una Book Boutique.

      En una Biblio-Boutique habría estantes llenos de libros hermosamente confeccionados —diseños variados y pastas de buena calidad— y, sobre todo, computadoras para revisar —entre música y pastel— MyAmazon.com —el sitio que en mi utopía privada sustituirá a Amazon— con tal de elegir qué libro ordenar.

      Cada Book Boutique tendrá acceso al catálogo mundial del libro, que posee archivos electrónicos de todos los textos habidos y por haber, para nosotros, los ávidos de Babel.

      Llegó el funesto momento: el elector será el editor.

      Una vez que escoja un texto, el empleado de la Book Boutique lo imprimirá y encuadernará con la portada que yo mismo elegí o él me sugirió —gracias a las distintas opciones de diseño— y dentro de unos minutos (u horas, en casos especiales) mi libro queda listo.

      (O lo ordeno desde mi casa y sólo paso a recogerlo).

      La tecnología que cada Book Boutique posee para hacer libros in situ fue financiada por las empresas editoriales que percataron que no podían negar el libro virtual y, al mismo tiempo, reconocieron que muchos lectores aún desearán libro objetual.

      La Book Boutique sustituirá a la librería, donde sólo hay pocos títulos y uno ¡no puede hacer sus propios libros!

      Todos los libros estarán sujetos a rediseño. Por ejemplo, en una Book Boutique yo puedo hacer un libro mixto. Elegir unos ensayos de Habermas en las primeras 120 páginas, luego 20 páginas de poemas de Vallejo y como apéndice unas páginas de un número clásico de Playboy.

      Cuando le pido al librero imprimir y encuadernar juntos estos textos advierto que no le gustó mi combo.

      Le explico que quiero este libro para llevármelo a un vuelo Tijuana-D.F.

      “Tengo que leer los ensayos de Habermas pero como no lo soporto quiero tener poemas de Vallejo a la mano”. No me atrevo a explicar las últimas páginas.

      Los propietarios del print-right recibirán su porcentaje cada vez que el sistema mundial del libro reciba una orden de impresión desde una Book Boutique certificada.

      (Podría imprimir en papel hoy el nuevo libro de Clemente Padín digi-editado en Uruguay ayer).

      Para que la Book Boutique sea realidad se necesita que las editoriales inviertan en tecnología y capacitación para digitalizar, crear opciones de formatos y materiales prefabricados y, además, que las librerías se transformen en talleres de impresión y encuadernación y, a la vez, muestrarios de libros. Rehacer la industria entera.

      El éxito dependerá no sólo de la tecnología y rapidez para hacer los libros que el cliente (diestro) elija del catálogo sino que las recomendaciones (para el inexperto) se vuelven la clave del libro a pedido, libro a la carta o libro personalizado.

      La Book Boutique pondría el libro digital al servicio del nuevo libro impreso.

      «Hay vídeos en internet que tienen la audiencia de una televisión»

      «Hay vídeos en internet que tienen la audiencia de una televisión»
      Roger Casas y Martín Milone
      Fuente: ABC
      URL: www.abc.es
      País: España
      Por: B. YUSTE
      26-04-10

      Martín Milone y Roger Casas son los fundadores de «El Cañonazo», una productora multimedia Alineación al centroque empezó su andadura a principios de este año, aunque la idea la venían madurando desde hace meses, según explican sus creadores a ABC.es. Durante este tiempo de maduración, la presencia de ambos en las diferentes redes sociales, así como en eventos del sector ha sido fundamental para lanzar «El Cañonazo» con parte del camino andado.

      «Nuestra presencia en estas redes ha sido muy importante para saber cómo funcionan y entener el lenguaje que se emplea en internet», asegura Milone, quien no duda en resaltar que precisamente ese conocimiento del mundo digital les ha permitido «desmitificar la cultura web» y, en consecuencia, asesorar a los clientes que llegan a la productora pidiendo una web en Facebook o una cuenta en Twitter arrastrados por la corriente general de que es imprescindible estar en estas plataformas para dar a conocer sus negocios. «Cuando llega un cliente a nosotros lo primero que hacemos es contarle cómo funciona el medio y le explicamos todo lo que se puede hacer en internet», apunta Casas, quien insiste en que esto es fundamental para que éstos entiendan qué se puede y que no se puede hacer en la Red en función de sus intereses u objetivos.

      «El Cañonazo» se sustenta sobre tres pilares: el servicio de producción para aquellos clientes que, aun conociendo el terreno y manejando el medio, necesitan recursos; el desarrollo de producto (lo que se da en llamar web tv) y, finalmente, un servicio de consultoria para los clientes que cuentan con toda la infraestructura, pero necesitan asesoramiento para dar salida determinados productos. En estos momentos, uno de sus principales clientes es Tuenti y el equipo de motociclismo al que está patrocinando la red social.

      Preguntados sobre cómo ven el sector del vídeo en internet, ambos coinciden en que «se encuentra en fase de evolución». «Siento que estamos como cuando nació la televisión y la radio... ha surgido una nueva forma de comunicación y ahora se está consolidando», indica Milone, quien se pregunta «¿qué es lo que ha cambiado? pues la forma de consumir los medios». Ahora, agrega Casas, «hay vídeos en internet que tienen la audiencia de una televisión». «Nos encontramos en un momento dulce para hacer este tipo de proyectos y hay un mercado repleto de posibilidades de negocio», aseguran ambos.

      La productora multimedia cuenta con el apoyo del grupo Barrabés, del que, sin embargo, no recibe ningún tipo de inversión económica, según explican Milone y Casas. El equipo de «El Cañonazo» está formado, además, por un equipo de colaboradores, a quienes se elige -según subraya- en función de un perfil concreto para cada trabajo.

      'Futuro de negocios está en la nube': Steve Ballmer, presidente de Microsoft



      Fuente: Portafolio
      URL: www.portafolio.com.co
      26.04.2010

      Tal y como se usan los servicios públicos o la televisión por suscripción es el futuro del software y de la 'computación en la nube', según este directivo y visionario de la tecnología.

      Su visión también la comparten empresas del sector, como Google o Amazon. Este modelo consiste en que una compañía o un usuario pueden ejecutar programas de cómputo -como correo electrónico, procesadores de palabra, hojas de cálculo y otras aplicaciones, incluidas aquellas de 'misión crítica'- que "en muchos casos, puede ser hasta el correo electrónico, dependiendo de la empresa", le dijo Ballmer a PORTAFOLIO.

      El directivo también se refirió a que el futuro de la tecnología en una década o más eliminará las notas en papel y los controles remotos, pues todas las tareas de anotaciones o cómputo personal se llevarán a cabo mediante gestos del usuario que serán detectados por cámaras de video en cualquier lugar y serán luego interpretados por computadores, en fracciones de segundo.

      De hecho, lo que el ejecutivo describe es muy parecido a lo que muestra la cinta Minority report (Sentencia previa, protagonizada por Tom Cruise).

      Negocios y libros: La biblioteca en la época del iPad




      Fuente: El universal
      URL: www.eluniversal.com.mx
      23.04.2010

      Después de trabajar exhaustivamente con el nuevo iPad no me cabe duda que una de sus contribuciones más importantes será el facilitar las bibliotecas individuales creadas por personas interesadas en la lectura y desarrollo personal

      La nueva librería virtual iBooks de Apple, al igual que las aplicaciones de las librerías electrónicas Amazon y Barnes & Noble para el iPad hacen posible el acceso gratuito a millones de libros clásicos de dominio público y por un precio más accesible que el de las ediciones impresas a un creciente número de libros de actualidad de todo género. La enorme oferta de libros digitales junto con un aparato capaz de almacenarlos y organizarlos hacen posible el desarrollo de verdaderas bibliotecas personalizadas.

      Una biblioteca, por modesta que ésta sea, es siempre un buen instrumento para progresar ya que permite adquirir y compartir conocimientos y experiencias de todo tipo.

      Entre quienes dedicaron sus vidas a construir grandes bibliotecas en México resaltan la de Alfonso Reyes, Jesús Reyes Heroles, José Luis Martínez y Juan García Ponce. Destaca también la de Jorge Luis Borges, quien además de su biblioteca personal llega a dirigir la Biblioteca Nacional en Buenos Aires.

      La lista de las bibliotecas de destacados escritores e intelectuales a lo largo de la historia es interminable; sin embargo, en el contexto de esta nota resulta relevante el caso del magnate escocés-estadounidense Andrew Carnegie como ejemplo de la importancia que para algunas personas tienen esos espacios. Entre 1883 a 1929 Carnegie dona 90% de su enorme fortuna para construir fundaciones y más de 2 mil 500 bibliotecas públicas en Estados Unidos y otros países, principalmente de habla inglesa. El interés por las bibliotecas públicas se origina en su experiencia ya que gracias al acceso a una biblioteca privada en su adolescencia, Carnegie tuvo la oportunidad de adquirir los conocimientos necesarios para transformar radicalmente su vida y dejar de ser un pobre trabajador de una empresa de telégrafos en Pensilvania.

      La construcción de bibliotecas públicas para albergar libros que contienen conocimientos de todo tipo ha sido una inquietud de muchas generaciones de líderes visionarios como los mencionados que reconocen la enorme contribución que estas instituciones brindan al desarrollo humano. Entre muchas otras razones que han llevado a promover la construcción de grandes bibliotecas por parte de algunos políticos es el reconocimiento y el prestigio que esos proyectos conllevan, sobre todo por el enorme poder de la palabra escrita. Desafortunadamente ese poder también ha llevado a los dictadores y fanáticos a lo largo de la historia a la prohibición y quema de libros y bibliotecas.

      La fascinante historia de las bibliotecas está brillantemente narrada por Alberto Manguel, destacado escritor argentino que ha publicado varios libros sobre su evolución desde las famosas y míticas Babel y Alejandría hasta las nuevas bibliotecas virtuales como las creadas por Google y muchas otras.

      La historia de Babel esta narrada en el Antiguo Testamento, donde se habla de un mundo donde habría “un solo idioma y un solo discurso” y todo el conocimiento sería albergado en una torre muy alta para “alcanzar el cielo” y facilitar la comunicación con Dios.

      A diferencia de Babel, la biblioteca de Alejandría además de haber sido un centro de aprendizaje, tuvo una visión pluralista ya que su fin era albergar bajo un solo techo textos originales producidos en las más diversas lenguas y temas para conservarlos, protegerlos y finalmente transferir los conocimientos y experiencias de esos libros a nuevas generaciones. En su libro La Biblioteca de Noche, Manguel menciona una carta atribuida al rey egipcio Ptolomeo en la que insta “a todos los monarcas y gobernantes en el mundo” a que envíen a la Biblioteca en Alejandría “todo tipo de libros de todo tipo de autores” para coleccionar “todos los libros de todos los pueblos del mundo”, una idea imposible de concebir en nuestros días.

      Es un hecho que la sola acumulación de libros en un espacio físico o virtual no garantiza una adecuada adquisición de conocimientos. El verdadero secreto para descubrir el poder de los libros está en el lector que los selecciona y naturalmente en su capacidad de transformar sus lecturas en experiencias personales que enriquezcan su vida íntima y profesional. El iPad y otros aparatos similares abren la posibilidad real de crear bibliotecas personales virtuales y con ellas nuevas vías de desarrollo personal aún no exploradas.

      Conectados. La era de las redes sociales



      Fuente: El País

      URL: http://www.elpais.com

      25.04.2010

      Por: Delia Rodríguez


      Cada vez es más fácil acercarse a ese ?sueño? de tener un millón de amigos. Las redes sociales en Internet -como Facebook, Tuenti, Twitter y MySpace- están cambiando totalmente la forma de relacionarnos con nuestros vecinos, conocidos, clientes, seguidores, compañeros de trabajo y aficiones, íntimos? Algunos ven riesgos de adicción y pérdida de privacidad y del verdadero sentido de la amistad, pero más de 900 millones de personas ya se han dejado seducir. Para muchos -como los nueve personajes que ilustran este reportaje- es la manera más novedosa de socializar y sentirse acompañados.

      Eva encontró el pasado diciembre en su Facebook un mensaje de un tal David que se apellidaba Ojea, como ella. La invitaba a unirse a un grupo donde se buscaba el rastro del apellido familiar. En ese instante reconoció a su primo, con el que perdió el contacto a los cuatro años, tras el divorcio de sus padres. Desde entonces, y hasta el momento en el que la nota apareció en su ordenador, no había vuelto a saber nada de su familia paterna. De hecho, supo de la muerte de su padre a través de otro mensaje por Internet de David.

      ¿Cuántos 'amigos' podemos tener sin volvernos locos? 150

      Oabama ganó las elecciones en parte gracias a Internet, como Kennedy usó en 1960 la televisión

      ¿Siempre hemos formado redes. Pero con la tecnología se han desarrollado más

      España es el segundo país que más usa las redes, tras Brasil

      "La privacidad ya no es una norma social", llegó a afirmar el fundador de Facebook, Marck Zuckerberg

      Nunca estuvimos tan conectados a los demás como en este momento de la historia. Frágiles, pero extensos, los vínculos que nos unen a los demás se han multiplicado gracias al nacimiento de una tecnología, las páginas de redes sociales, que ha abierto posibilidades impensables hace años. Por ejemplo, que los treintañeros Eva y David (una desde Madrid y el otro desde Galicia) saltaran un muro formado por décadas de secretos familiares para encontrarse.

      Historias como la de los dos primos ocurren continuamente a uno (amigos), dos (amigos de amigos) o tres grados de separación (amigos de amigos de amigos). Aunque parezca mentira, ni siquiera estamos lejos de Angelina Jolie, George Clooney o cualquier otra persona del mundo. Como mucho te separan un puñado de amigos o conocidos, dice la famosa teoría de los seis grados de separación.

      El éxito de las redes sociales ha sido fulminante. Los expertos no encuentran ningún otro producto que haya recibido una acogida tan veloz y masiva. Tuenti y Twitter nacieron hace sólo cuatro años; Facebook, seis, y la pioneraMySpace hace siete. Hoy, 940 millones de personas las componen en todo el mundo. Las hay globales y locales, elitistas o populares, orientadas al empleo o al ligue, fáciles y difíciles de utilizar, para jóvenes y mayores. Pero todas tienen en común que están formadas alrededor de las personas, dejando ver las líneas invisibles que son las relaciones que nos unen. Como una inmensa colmena humana en la que se puede revolotear de una celda a otra.

      Facebook es la reina, la red social más popular del planeta. La utilizan 400 millones de personas, y si sus miembros formaran la población de un país, se trataría del tercero más habitado del mundo, sólo superado por China e India. En España ha pasado en un año de cuatro millones de usuarios activos a más de ocho. En ciertos círculos y edades es difícil encontrar a alguien que se mantenga ajeno. A pesar de haberse convertido en el gran directorio de los seres humanos, es a la vez algo tan sencillo como una página web en la que todo el mundo puede participar a cambio de dar su nombre real y añadir a sus conocidos. Una vez dentro, uno cuelga textos, fotos o enlaces, juega a juegos, declara en público que es fan de algo o (mucho mejor) ve qué han hecho los demás.

      Aunque el término "red social" ya casi sólo se utiliza para las páginas de Internet tipo Facebook, la expresión posee un sentido mucho más amplio. Lo es, por ejemplo, una tribu del Amazonas o un grupo de vecinos que se turna para cuidar a los niños. En los últimos tiempos luchan por comprender el complejo funcionamiento de las redes matemáticos, físicos, biólogos, genetistas o investigadores sociales. Al último grupo pertenece el científico norteamericano James Fowler , que junto a Nicholas A. Christakis analizó en 2007 millones de datos médicos de los habitantes de la pequeña población de Framingham, en Massachusetts (Estados Unidos). Al hacerlo se encontraron con varias sorpresas. Por ejemplo, que los comportamientos se pueden "contagiar" no sólo entre conocidos, sino también entre personas que jamás se han visto y que están separadas hasta por tres grados. "Es más probable que algunos amigos, amigos de los amigos y amigos de los amigos de los amigos del obeso medio también sean más obesos de lo que cabría esperar atendiendo únicamente a las leyes del azar", escriben los investigadores en su libro Conectados, recién publicado por Taurus. No sólo se trata del peso. Dejar de fumar o encontrar pareja también depende en parte de nuestra red social.

      Podemos entender que si nuestro mejor amigo engorda, nuestro riesgo de engordar se triplique. Pero es que si el amigo de nuestro mejor amigo al que jamás hemos visto lo hace, también nos influye. Quedan aún muchas incógnitas y todavía no se sabe exactamente cómo funcionan estos mecanismos ni cómo se contagian. Fowler explica desde California que la conciencia de formar parte de una red ha cambiado su vida cotidiana: "Ahora cuido más mi salud porque sé que mis acciones influyen en mi hijo, el amigo de mi hijo y, tal vez, también en la madre del amigo de mi hijo. Cuando una persona aprende el efecto total que tiene en la red social, ya no puede creerse una isla. Estamos conectados".

      Las ancestrales relaciones humanas se han trasladado de alguna forma a Internet. A la eterna pregunta de cuántos amigos es posible tener online sin volverse loco se suele responder que 150. El antropólogo Robin Dunbar observó en los años noventa que el tamaño del grupo con el que se relacionan los primates depende del tamaño de su cerebro. Los humanos, como monos con un cerebro muy grande, estaríamosprogramados para relacionarnos con esa cantidad de individuos. Con 150 miembros en la tribu, todos se conocen entre sí, se dedican tiempo y recuerdan las relaciones existentes entre los demás. Si se supera ese número comienzan los problemas de cohesión. Dunbar defiende que ni siquiera Facebook es capaz de ampliar una cifra para la que estamos programados.

      Aunque nuestra experiencia cotidiana es otra. Cantantes, actores y deportistas de todo el mundo han puesto al límite el número de Dunbar. El actor Ashton Kutcher es seguido en Twitter por 4.700.000 personas. En España, aún lejos de esas cifras, 190.000 leen los mensajes de David Bisbal. Algunos, como el músico Santiago Auserón o el periodista Ignacio Escolar, han descubierto por sí mismos que el tope de amigos permitido por Facebook es de 5.000. Un lugar donde más de 400.000 fans agradecen a Andrés Iniesta que él en persona actualice su página: si escribe "Gran partido y el pase asemis conseguido", recibe 2.800 comentarios y 13.000 seguidores dicen: "¡Me gusta!". "¿Cómo es posible que yo tenga más de 100.000 fans?", se pregunta el divulgador científico Eduard Punset.

      Detrás de cada uno de esos números no hay un amigo íntimo. Pero sí utilísimos "lazos débiles", usando la terminología de las redes. Hace unos años conocíamos a alguien (o no) y punto. Hoy existe un montón de relaciones en el limbo, como la que mantenemos con una persona a la que leemos en Twitter y de la que podemos saber a qué hora se ha despertado y qué ha desayunado, pero que puede no sospechar de nuestra existencia. "Antes se formaba parte sólo de tres redes sociales: la del lugar donde vivíamos, la de la familia y la del trabajo, que se solapaban entre ellas. Hoy puedes estar en un montón de redes a la vez y, además, elegirlas tú", defiende el biólogo y profesor universitario Juan Freire. Antes vivíamos en un sitio y nos relacionábamos con la gente de ese lugar. Ahora, nuestro mundo se puede ampliar extraordinariamente, porque quizá por las noches nos conectemos con personas de la otra punta del planeta con las que sólo nos une una afición común.

      "Siempre hemos formado redes. Pero con la tecnología se han desarrollado más, se han eliminado barreras como las geográficas y podemos tener una mayoría de vínculos débiles que en conjunto pueden ser más importantes. Por ejemplo, me pueden afectar más en una decisión 200 pequeños amigos que una opinión fuerte de un amigo", continúa Freire. La acción de los lazos humanos es poderosa. ¿Necesitas encontrar un buen colegio? ¿Una pareja? Lo mejor es movilizar a los contactos. Si tenemos 100, y cada uno de ellos otros 100, encontrar lo deseado no es casualidad. Es como si se les hubiera preguntado a 10.000 personas. Siempre hemos utilizado el potencial de las redes de forma intuitiva. La tecnología sólo ha acelerado el proceso para no tener que decírselo uno a uno a todos nuestros conocidos.

      En realidad, todas las tonterías que hacemos en las redes sociales de Internet tienen como objetivo mantener vivos los lazos. Al hacernos fan de Iniesta o de Punset, etiquetar las fotos de los amigos, responder a sus comentarios o unirnos al grupo "yo también hacía notitas en clase" (que es exactamente lo que se suele hacer en Facebook) estamos recordando a los demás que existimos. Freire cree que esos actos superfluos sirven de "pegamento social". "Hacemos lo mismo que en la vida cotidiana. Si me tomo un café o me doy un paseo también es una pérdida de tiempo. Pero todas esas interaccionesbasura son las que luego te permiten obtener ayuda".

      Los expertos también han puesto nombre ("ambient awareness") a esa sensación de estar acompañados por nuestra Red de Internet. De reojo y de forma inconsciente, sabemos quiénes están con su lucecita verde conectados al chat. Nos imaginamos que un familiar está feliz si se hace fan de algo divertido en Facebook. Sabemos que un contacto profesional está de viaje o muy ocupado si desaparece de Twitter. Y así, casi sin querer, somos conscientes de un entorno de cientos de personas.

      Uno de los usos más pragmáticos de crear una compacta red a nuestro alrededor es el laboral. Para hacer networking pueden aprovecharse redes específicas como LinkedIn o Xing (según Adecco, visitadas por el 51% de los internautas españoles), pero también cualquiera de las generalistas. "Más que las redes sociales, se trata de la red social que tú te montes, de que seas capaz de encontrar contactos interesantes", explica el coach de desarrollo profesional Alfonso Alcántara. Para él, las redes son un poco injustas cuando se trata de empleo. "Dan más a los que tienen muchos recursos y casi nada a los que no tienen".

      España se ha enamorado enseguida de las redes. Aunque llegó tarde a Internet (se acaban de superar por primera vez los 25 millones de internautas) y se acarrean problemas históricos en el acceso en zonas rurales, las conexiones desde el hogar y el precio de la banda ancha, sorprende saber que somos líderes en tecnologías móviles y en adopción de redes sociales. Las cifras asombran. Según Nielsen, somos el segundo país del mundo que más las utiliza (tras Brasil). De cada cuatro internautas españoles, tres las visitan. No sólo caemos en ellas, sino que además les dedicamos mucho tiempo. En concreto, 5,3 horas al mes por persona, sólo superados por Rusia, Brasil, Canadá y Puerto Rico, de acuerdo con la empresa de medición Comscore.

      ¿A qué se debe la fiebre española? Sebastián Muriel, director general de Red.es y usuario intensivo "de todo lo que sale" en Internet, cree que encajan bien con nuestro carácter hipersociable. "Mi padre entendió por fin la utilidad de Internet cuando pudo ver las fotos de sus nietos al momento en Flickr", explica. El otro factor que alimenta las cifras, dice, es demográfico. Los usuarios de Internet en nuestro país son sobre todo los jóvenes, precisamente la franja de edad más aficionada a las redes.

      Para estos españoles más jóvenes, Internet es sinónimo de Tuenti. Sus millones de usuarios le dedican una buena parte de su tiempo libre. "Han llegado al 80% de los adolescentes en menos de dos años", expresa con asombro Adolfo Sánchez Burón, psicólogo, vicerrector de Investigación de la Universidad Camilo José Cela y autor del estudio Los adolescentes en la red. "Sin nada de publicidad, sólo con el boca a boca, a través de amigos y familiares", añade. Aun hoy, a Tuenti sólo se puede acceder previa invitación de un miembro, algo sencillo de conseguir siempre y cuando uno no se lo pida a su propio hijo."Todos los millones de usuarios que ahora están en Tuenti son los descendientes de los primeros amigos que invitamos a la red. Eso hace que la plataforma sea real y mucho más segura", afirma Zaryn Dentzel, el californiano de 27 años fundador de la compañía. Está convencido de que el gran empujón que tuvieron al principio de su nacimiento se debió a "la solidez de las redes universitarias?. A Facebook, que nació de y para los estudiantes de Harvard, le ocurrió lo mismo. Si tus amigos cercanos están, tu también acabarás estando.

      Ahora, tuenti ha llegado incluso a los niños. Aunque en teoría las redes sociales en España sólo pueden admitir a mayores de 14 años, en la más popular del país abundan las clases enteras de doceañeros que dicen tener 14. En 1º de la ESO usan las redes sociales un 40% de los chavales. El estudio de Sánchez Burón también desvela el gran secreto, ¿qué hacen con el ordenador?: compartir y subir fotos, comentar las fotos de los amigos y mandarse mensajes privados. A diferencia de los adultos, cuando llegan a casa siguen relacionándose con los amigos que acaban de ver en persona.

      Sánchez Burón intenta deshacer varios mitos sobre el uso que hacen los chavales de las redes sociales. Primer mito: son malas. "Son un instrumento de socialización, mejoran su autoestima y habilidades sociales justo en un momento, la adolescencia, que se caracteriza por la inseguridad. Les da más seguridad en sí mismos". Segundo mito: están encerrados en casa todo el día por su culpa. "No es cierto. Les gusta salir con los amigos, más que Internet; las redes no son un sustituto, sino un complemento". Tercer mito: suspenden por su culpa. "Al revés. Las utilizan los que tienen mejor rendimiento. Los chicos que mejores notas sacan suelen ser los más maduros también en el ámbito social".

      Aunque hay excepciones y conviene educarlos para que sean responsables, opina el experto, los jóvenes usan de una forma bastante sensata las redes. Por ejemplo, no suelen admitir como amigos a desconocidos en Tuenti. La mala fama que les han creado los adultos puede considerarse una reacción provocada por el desconocimiento de una tecnología que no entienden. Tampoco ayuda ver en las noticias el perfil en las redes sociales de cada menor de 18 años que sufre o provoca una tragedia.

      La preocupación social por el uso de las redes ha cristalizado sobre los jóvenes, alimentada por casos como el de Marta del Castillo o el crimen de Seseña, en los que ha trascendido información privada de menores; pero los problemas afectan también a adultos. Quizá el de la privacidad sea el principal; por ejemplo, no siempre se sabe configurar el filtro que permite ver a un amigo lo que nunca debería sospechar el encargado de selección de una empresa. Mejorar la situación no es una prioridad para las empresas de redes sociales, ya que, por definición, la intimidad va en contra de su negocio. "La privacidad ya no es una norma social", llegó a afirmar el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg. La última moda en redes es un juego llamado Foursquare que consiste en ir marcando a través del móvil los lugares donde nos encontramos en cada momento, compartiendo la ubicación a través de redes como Twitter. Para algunos, es un pasatiempo tonto y peligroso para la intimidad y la seguridad. Otros ven el futuro en el centro de ese triángulo formado por las redes sociales, el geoposicionamiento y los móviles. "El futuro es trasladar todo lo que hacemos en el mundo real a un contexto web, móvil y social", explica Dentzel, que ha lanzado este año Tuenti Sitios con esa intención.

      También se habla mucho de la adicción a las redes, a pesar de que los expertos están divididos. Los más cautos prefieren hablar de personalidades con predisposición a la adicción, una de las cuales puede ser Internet, pero también cualquier otra.

      Pocas veces los problemas son realmente graves, aunque sí pueden provocar unos dolores de cabeza nada virtuales. Sara Turrado, una vallisoletana de 23 años, montó hace un año una pequeña revolución en Tuenti en protesta por sus abusivos términos de uso, por los que se cedía a la empresa los derechos de los contenidos subidos por los usuarios, incluidas las fotos. Tuenti acabaría modificando esas cláusulas, pero Sara no disfrutó demasiado de su victoria. El día antes de la huelga online que convocó, alguien robó su identidad virtual y la de su novio. Correo electrónico, Tuenti, Facebook? Todo. "Fue muy estresante, un horror? Tenía una cuenta de PayPal [un sistema de pago] asociada al correo y lo pasé fatal pensando que podían quedarse dinero", explica Sara, que ya es profesora de Primaria y usa las redes para comunicar a sus pequeños alumnos con sus padres. Abandonó Tuenti, y aún hoy no se atreve a usar su propio nombre en Facebook.

      Si todo el mundo está en Facebook y los jóvenes están en Tuenti, podría decirse que los influyentes están en Twitter. Es la más simple de las redes porque consiste en enviar mensajes de 140 caracteres como máximo a aquellos que nos siguen (followers) y recibir los mensajes de aquellos a los que se sigue. En su simplicidad está su poder. No sirve para subir fotografías ni escribir una sesuda reflexión, pero sí para que los usuarios informen con detalle a los demás de lo que hacen en cada momento. Fascina su potencial informativo. Quien elija bien a quién seguir recibirá como premio y sin hacer nada la información que más interesa a sus contactos (y que gracias a la magia de las redes seguramente será la que más le interese a él también). Y todo a la velocidad del rayo. Su crecimiento ha sido exponencial: en octubre de 2009 ya había llegado a un acuerdo millonario con Google y Bing para aportarles justo aquello en lo que los grandes buscadores comienzan a flaquear, la web en tiempo real.

      El momento en el que el mundo descubrió la influencia real de las redes fue noviembre de 2008, cuando Barack Obama se convirtió en presidente de Estados Unidos en parte gracias a su magistral uso de Internet, que ha sido comparado con el modo en el que J. F. Kennedy usó en 1960 ese nuevo medio que era la televisión. Empleó YouTube , Facebook, Flickr y Twitter, e incluso creó una aplicación de iPhone que "recordaba" a sus bases a qué amigos y familiares todavía no habían llamado para animarles al voto. "Las fuerzas políticas españolas intuyen lo que aún no comprenden", interpreta el asesor de comunicación Antoni Gutiérrez-Rubí, que opina que ninguna formación de nuestro país se ha dejado transformar de verdad por la cultura de la red. "Obama no sólo ha comprendido las herramientas, sino también la cultura 2.0. Las herramientas no son suficientes. Esa cultura cambia el modelo organizativo y también la capacidad política de las redes y los activistas", añade.

      Tíscar lara, vicedecana de cultura digital de la Escuela de Organización Industrial (EOI), ahonda en el significado más profundo de esa "cultura 2.0". "Lo más importante es la cultura que existe detrás de la tecnología", defiende. Internet es lo que es gracias a la devolución, la cita, el agradecimiento, la mejora continua. "Los valores de la red no tienen nada que ver con las estructuras tradicionales", dice. Para el estudiante es difícil ser pasivo en el aula cuando con una búsqueda en Google puede rebatir al profesor. Los enfermos se organizan a través de la red y discuten sus tratamientos médicos. Los lectores corrigen a los periodistas, los consumidores ponen en su sitio a las empresas y los ciudadanos pelean con sus políticos. Es una crisis de poder en toda regla.

      Aunque poderoso, el caos de Internet es frágil. A pesar de su éxito, nadie sabe si las redes sociales son una moda que desaparecerá tan rápido como llegó. Funcionan porque sirven para que nos comuniquemos mejor que con las herramientas que teníamos antes. Pero si mañana surge una forma de comunicación mejor, podría dejar vacíos los sitios de redes. De momento, en medio de ese caos, los humanos estamos más conectados que nunca. Y cada día, millones de personas (como Eva y David) crean y destruyen nuevos y viejos lazos.